La tarde del viernes terminó de manera abrupta sobre la ruta nacional 101, cuando una camioneta que avanzaba a gran velocidad intentó escapar de un cerrojo policial y se desvió hacia un camino lateral. El conductor, Samuel S., de 22 años, perdió el control del vehículo y terminó despistando, en una escena que marcó el inicio de uno de los procedimientos más importantes del año contra el narcotráfico en el norte provincial.
Cuando los efectivos lograron rodear la camioneta, notaron que el interior estaba repleto de bultos plastificados. Minutos después, la División Drogas Peligrosas y la Policía Científica comenzaron un trabajo que se extendió hasta la madrugada: conteo, pesaje y verificación del cargamento. El número final impresionó incluso a los investigadores más experimentados: 1.331 kilos de marihuana, distribuidos en múltiples envoltorios.
Según el aforo realizado por ARCA, la carga alcanzó un valor de $4.935.425.000, una cifra que dimensiona la escala del movimiento criminal que opera en la zona fronteriza. “Es un golpe significativo al narcotráfico”, aseguraron desde la fuerza, mientras el cargamento era embalado y sellado bajo protocolos federales.
La camioneta había sido detectada por la División Delitos Rurales de Andresito, que montó el operativo con apoyo del Comando Radioeléctrico de San Antonio. La reacción del conductor -un giro brusco para escapar del control- terminó provocando el despiste que facilitó la detención.
Mientras el joven permanece bajo custodia policial, la Justicia avanza en las diligencias para determinar el origen del vehículo y las conexiones criminales detrás del transporte de la droga. La investigación continúa bajo el marco de la Ley de Estupefacientes.





