
La confianza es la base de cualquier relación y eso incluye la relación con tu perro. Si confía en vos se sentirá seguro y será buen compañero. Desarrollarán confianza a través de interacciones y entrenamiento en positivo, que comenzará al mismo tiempo que le enseñas reglas básicas de convivencia y socialización. Si adoptaste un perro adulto, quizá lleve más tiempo ya que experiencias anteriores pueden no haber sido positivas.
Quizá se muestre cauteloso la primera vez, deja que inicie el saludo y se acerque a su propio ritmo. Ofrecer la mano para que olfatee es relativo, ya te olfateó hace rato. Hablarle en un tono bajo y amistoso con palabras cariñosas en lugar de acercarte vos a él, funciona. Si empieza a lamerte, es su manera de conocerte y saludarte.
Aprender su lenguaje corporal aumentará su confianza en vos porque entenderá que estás ahí para apoyarlo. Establecer una rutina le proporciona seguridad, saber cuándo va a comer, salir a hacer pis, jugar, dormir, estar solo, salir a pasear, le permite confiar.
Asegúrate de que tenga su propio espacio, con sus juguetes favoritos para retirarse, un lugar donde no le molesten y se sienta tranquilo y seguro. Además, aprender a jugar con tu perro es una excelente manera de generar confianza entre ustedes. Juegos de búsqueda, de olfateo, al escondite romperá barreras y fortalecerá el vínculo.
El tema es extenso, la semana que viene te cuento cómo seguir entrenando la confianza.





