La alianza oficialista La Libertad Avanza se impuso esta noche en las elecciones legislativas para diputados y senadores nacionales con el el 40,66% de los votos, seguido por 31,81% de Fuerza Patria y aliados y el 7,04% de Provincias Unidas, escrutadas el 99% de las mesas.
El oficialismo pintó de violeta 16 provincias (incluida CABA). La mayor sorpresa se registró en la provincia de Buenos Aires, donde la lista encabezada por Diego Santilli supera a la del peronismo encabezado por Jorge Taiana, por dos puntos, que hace apenas un mes y medio había ganado las elecciones locales por 14 puntos de diferencia.
Para entender la amplia victoria del oficialismo, hay que desgranar el resultado provincia por provincia. En rigor, las legislativas son 24 elecciones en una. La Libertad Avanza ganó las elecciones para la Cámara de Diputados en Buenos Aires, CABA, Chubut, Corrientes, Córdoba, Entre Ríos, Jujuy, La Rioja, Mendoza, Misiones, Neuquén, Río Negro, Salta, San Luis, Santa Fe y Tierra del Fuego.
Mientras que para el Senado de la Nación logró triunfos en Salta, Chaco, Entre Ríos, CABA, Neuquén y Tierra del Fuego.
En la Cámara de Diputados, LLA obtuvo 64 bancas, mientras que la principal fuerza opositora, Fuerza Patria logró 44. Provincias Unidas sumó 8 bancas y otras fuerzas políticas se repartieron las 5 restantes. A partir del 10 de diciembre, el sector libertario tendrá 93 escaños propios. Asimismo, el peronismo perderá cuatro lugares con respecto a la representación actual y quedará con un bloque de 97 diputados.
En la Cámara Alta, La Libertad Avanza sumó 13 bancas, Fuerza Patria obtuvo 7 y otros colores políticos se repartieron 4 bancas restantes. Así, LLA tendrá 20 representantes en Senado, mientras que el peronismo seguirá siendo la primera minoría, con 28 bancas.
¿Buscará consensos en el Congreso?

Los datos fueron categóricos: consiguió 8,7 millones de sufragios (40,66%), 14 puntos más que el Frente Patria. Pintó de violeta 16 provincias y sumó 64 nuevas bancas que, agregadas a las que ya tenía, lo dejan con 101 diputados entre propios y aliados. También logró cambiar la configuración del Senado: Fuerza Patria quedó mucho más lejos del quórum y la cámara quedó casi dividida en tercios imperfectos.
Milei tiene ahora la tarea de buscar consensos, porque LLA queda igualmente a casi 36 votos del quórum. El Presidente puede interpretar el triunfo como un gran plebiscito a su gestión y a su liderazgo, pero también como una invitación a ser un negociador pragmático y hábil.
En su discurso dio señales de moderación e hizo una amplia convocatoria al diálogo con la oposición dialoguista y con los gobernadores. Claro que, después de semejante triunfo, esas negociaciones estarán en un plano inclinado, donde los mandatarios provinciales mirarán desde abajo.
Pero lo más importante de su discurso fue que ratificó la necesidad de emprender el camino de las reformas de segunda generación y aseguró que “hay decenas de diputados de otras fuerzas” con los que podrá encarar diálogos. Además, invitó a “los gobernadores que tengan representación parlamentaria” a iniciar el diálogo.
El resultado fue mucho más holgado de lo que el propio Gobierno había previsto. Con los números obtenidos, el Presidente supera ampliamente el tercio de diputados con los que él mismo había dicho conformarse para considerar que hacía una buena elección. Ahora, si veta una ley, le sobran votos para sostener esos vetos frente al Congreso nacional. Además, queda a salvo de cualquier intento de juicio político que la oposición pudiera promoverle.
Fuente: medios digitales.









