
El mundo del vóleibol misionero se vio sorprendido este viernes por la renuncia indeclinable de quien fuera presidente de la Federación provincial, José Torres, quien divulgó la noticia y la carta de renuncia a través de las redes sociales.
“No quiero que de esto se arme algo más grande. En estos últimos años pusimos mucho esfuerzo, mucha plata, y no quiero que nada de esto destruya al deporte que amo. Quiero que esto siga, que no se corte todo el trabajo que se viene realizando. Hay que pensar en los chicos, por esto voy a estar colaborando desde donde me toque”, dijo anoche Torres a EL DEPORTIVO.
Sobre el por qué del portazo, Torres prefirió no ahondar y se refirió a la carta que publicó en Facebook. En la misma, entre otros puntos, Torres aseguró que “evidentemente hay gente que por ponerse una camiseta y entrar al rectángulo de 18 por 9 metros ya cree que puede hacer lo que quiera, otros peor aún… que por tener dinero creen que pueden hacer lo que quieran e infringir reglamentos”.
Sin dar nombres, Torres escribió que “siempre bregue por todos tratando de ser ecuánime, justo y por el bien de todos en general (…) fui totalmente neutral ya que no tengo club participando, no ejerzo como DT, tampoco mis hijos juegan o están involucrados en nuestro deporte, pero hay gente que no entiende que ser dirigente de la Federación es buscar siempre el bien común y no privilegios”.
Torres cerró el documento al indicar que “siempre voy a estar en el lugar que me necesiten para mis amigos, pero sepan también que la gente con malas intenciones y que quiera privilegios, no cuentan más conmigo”.
La noticia generó conmoción en el vóleibol misionero e incluso movimientos entre los clubes y el seno de la propia Federación. Torres debía culminar su mandato el 31 de diciembre pero, ahora, ante la situación, se abre un interrogante sobre quién será su reemplazante.




