ELDORADO. “Opinarán algunos que María Ramona Ovando, por motivos que ni siquiera merecen ser examinados en este juicio, ha mostrado ser una madre irresponsable en el cuidado de sus hijos. Es por ello -como se expusiera sintéticamente ab initio del presente voto-, que con la oportunidad de un contacto directo con quienes de un modo u otro hicieron su paso por este recinto, me permitió, como a mis pares, comprobar, y en forma directa, que a la encartada María Ramona Ovando ningún reproche, al menos desde el punto de vista penal, correspondía endilgarle.” La frase fue extraída de los fundamentos del Tribunal Penal 1 de Eldorado en su fallo de absolución (que consta de más de cien fojas), en el marco del juicio oral que se le siguió durante cinco jornadas y que culminó hace una semana. Ovando, quien había llegado al banquillo de los acusados por el delito de “abandono de persona agravado por el resultado de la muerte y por el vínculo”, tras el fallecimiento de una de sus hijas, de apenas tres años, ahora lucha por la tenencia de sus otros once hijos.Al respecto de la imputación de la muerte de Carolina, ocurrida en marzo de 2011 en Colonia Mado (localidad ubicada a unos veinte kilómetros de Eldorado), los magistrados consideraron que “al no haberse podido comprobar la causa del fallecimiento de la niña, con buen criterio, el señor fiscal (Federico Rodríguez), hizo saber al Tribunal que no formularía imputación por esa agravante, es decir, la de ‘abandono de persona seguido de muerte’, fundando su opinión, en el hecho de que no podía relacionarse ese desenlace con una conducta imputable a la madre”. Luego agrega que “pudo haber sido una madre poco diligente en el cuidado de la salud de sus hijos y ello se desprende de algunas declaraciones que dieron cuenta de que éstos tenían un bajo peso, piojos y granos en la cabeza.Pero existen dos barreras que impiden que pueda pensarse que Ovando haya incurrido en un delito. La primera de ellas, porque con la ayuda de una persona, quien le asistió con una suma de dinero destinado al pago del pasaje, la nombrada se encaminó junto a su hija hacia un centro asistencial en búsqueda de una solución al problema. La segunda, tal vez la más preponderante, es porque de los antecedentes incorporados a la causa, no surge que la misma haya puesto en peligro la vida o la salud de su hija Carolina, o que la haya colocado en situación de desamparo o que ha hubiese abandonado a su suerte. En este punto, debemos recordar, que al momento de los hechos, junto a ella habitaba su concubino, co-responsable de la situación de los menores, y a su vez, cerca de éstos, constantemente se hallaban sus abuelos maternos, su tía, tíos y hermanos mayores”. Los fundamentos -que fueron leídos a las partes ayer en la sala de debates del citado Tribunal y que se extraen algunos párrafos (ver recuadro)- fueron firmados por los camaristas Atilio León, Lyda Inés Gallardo y Juan Sosa. Espera visitar a su beba internadaPOSADAS. Ya de regreso en Misiones y tras ser intervenida quirúrgicamente, María Ovando (37) esperaba anoche poder ver a su beba de un año y ocho meses, quien se encuentra internada en el Hospital de Pediatría de esta ciudad. La menor sufrió un cuadro de “gastroenteritis y deshidratación” y si bien se encuentra fuera de peligro, deberá continuar en dicho nosocomio en observación, indicaron las fuentes. La pequeña está al cuidado de su abuela paterna, quien actualmente tiene la guarda. Posteriormente, Ovando viajará a Eldorado para continuar con las audiencias relacionadas a la restitución de sus hijos, ante un Defensor de Menores. Mientras tanto, es casi inminente que un Juzgado de Menores le otorgue un régimen de visitas y revinculación con sus hijos (actualmente se encuentran al cuidado de su abuela paterna). Una vez que obtenga su vivienda la Justicia le restituirá a los chiquitos. Allegados a Ovando adelantaron que la casa que tendrá la mujer estará en Eldorado. Asimismo, se supo que Ovando se encontró en Buenos Aires con su hijo de 22 años, quien fue liberado de la cárcel de Ezeiza. El fin de semana pasado personal de Gendarmería lo encontró en grave estado en la terminal de Retiro (padece epilepsia). Viajó a Posadas y se encuentra con su madre. Por otra parte, las fuentes confirmaron que durante la entrevista que mantuvo Ovando con un canal nacional (antes del juicio), se hallaba mareada porque le suministraron por error una pastilla para epilepsia y no para depresión.




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