POSADAS. La presentación espontánea y trascendente de la firma Rosamonte revelando la existencia de estampillas duplicadas desató un duro cruce interno en el Instituto Nacional de la Yerba Mate. Cabe recordar que las estampillas (Tasa de Inspección y Fiscalización) son impresas mediante licitación pública por la empresa Choza, tercerizada por el INYM, que debe tomar todos los recaudos posibles a fin de que las mismas no puedan ser falsificadas para el “blanqueo” de yerba mate en el mercado nacional.Esta vez, según la información brindada por el titular del organismo, “son 15 mil estampillas de una sola bobina que fue en la que se detectó la irregularidad”.Desde el Gobierno provincial aseguraron haber tomado conocimiento del hecho -al que calificaron de “muy grave”- por medio de personas ajenas al INYM, con lo cual acusaron a su conducción de no dar el debido tratamiento al asunto.Oficialmente, el presidente del organismo, Luis Prietto, minimizó la cuestión, tratando de llevar tranquilidad al sector. Aseguró que todo estaba bajo control y anunció el envío de una carta documento a la firma encargada de la impresión de las estampillas y la citación a una sesión extraordinaria del INYM a los máximos responsables de la firma.Y prometió “ir a fondo con esta situación”.Sin embargo, Ricardo Maciel (director por Misiones y titular del IFAI) opinó ante este diario que “la duda ya está instalada y la cuestión de confianza está tocada y costará mucho devolver la misma”.Hoy habrá sesión en el Instituto y promete un duro debate, especialmente cuando deba definirse qué hacer con la empresa que imprime.Para Prietto fue un error humanoPrietto, presidente del INYM, confirmó a PRIMERA EDICIÓN que todo comenzó tras la “denuncia de una empresa que compró estampillas y se encontró dentro de una de las cajas, que una bobina tenía numeración repetida (tanto en los números como en las letras)”.“Agradecemos a Rosamonte que lo haya hecho hace unos ocho días. Nosotros estuvimos en la empresa atendiendo la demanda”.Seguidamente, dijo haber tomado contacto con la empresa que imprime las estampillas. Allí “nos comentan por nota de esa irregularidad. Dicen que las estampillas habían sido impresas poco legibles tanto en números como en letras, y habían sacado esa bobina”. “ Fue un problema de la empresa que detectó el error pero por una equivocación humana se puso en una caja, pero surgió y movió todo el circuito administrativo y de fiscalización del INYM”, afirmó. Confirmó el titular del Instituto que se citó por carta documento a los máximos responsables de la empresa Choza, ganadora de la licitación hace dos años y medio, solicitando “explicación y presencia porque el INYM tiene todas las facultades que si lo ve grave ante el análisis completo del expediente que se abrió, podemos rescindir contrato y un montón de cosas, pero necesitamos saber qué pasó”. El encuentro se podría dar la semana que viene en reunión extraordinaria. Prietto aseguró que la cuestión está bajo control y que hay “mucho humo y ruido de algunos que no sé qué están persiguiendo”. Y destacó el rol interno del departamento de Fiscalización del organismo.Finalmente, admitió que “este hecho no debe ocurrir nunca, porque la estampilla para nosotros es fundamental que tenga todo el nivel de seguridad que debe tener y de transparencia que debe tener. Es un tema muy riguroso en cuanto a los cuidados”.“El mayor daño es la duda”Por su parte, el director por la provincia de Misiones en el INYM, Ricardo Maciel, opinó a este diario que “en principio para lo que es el Instituto es lo más importante que tiene el organismo, porque la estampilla es dinero en definitiva. Y cualquier elemento que ponga en duda la estampilla, es un problema donde hay que dar claridad rápidamente. Y si hay un problema, resolverlo”. Confirmó que hizo un planteo ante la subcomisión de Fiscalización “porque no se me informó en plenitud de la cuestión cuando había empresas que habían hecho la presentación del pedido de tratamiento del tema a mediados de julio. Y no fue tratado en la magnitud que la situación correspondía en el directorio en algún orden del día. Ese fue mi malestar como director y como representante del Gobierno de la provincia”.Según Maciel, las estampillas tienen “entre cinco y seis sistemas de seguridad que buscamos para que no sean duplicadas por terceros actores. Siempre se supone que alguien quiere duplicarlas por fuera del sector. En este caso, dentro de la misma cadena de producción y distribución aparecieron las estampillas aparentemente duplicadas en la misma empresa. Ahí es donde planteé a Prietto que es tan grave como que venga un fajo de billetes con la misma numeración de serie desde la Casa de la Moneda”.Cuestionó que “hasta ahora el tema se haya venido tocando mediante correo electrónico, por eso pedí que se haga mediante carta documento”.“Si el INYM no reacciona y pone en la real magnitud al tema de las estampillas, ¿cómo va a tratar los otros temas que son menores? No estoy afirmando distintas irregularidades, lo que me da bronca es que no se está atendiendo este problema en el debido tiempo y atención para que no haya más dudas sobre el tema”, se preguntó.Consultado si el hecho de que la empresa admita el error subsana en adelante la confianza, dijo que “para mí, la duda ya está instalada, es una cuestión personal, pero para mí la cuestión de confianza fue chocada. Tendría que haber acciones muy fuertes para devolver la confianza al sistema”.Sobre las responsabilidades políticas, dijo que son “en primer lugar del presidente, porque era quien tenía conocimiento, la gerente general que es la responsable administrativa y el presidente. El directorio, que es la máxima autoridad, ni siquiera trató este tema”.





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