PUERTO ESPERANZA. Lo único concreto en torno a la investigación del aberrante homicidio de Lieni Itatí Piñeiro es, justamente, que no hay nada concreto. Muchas pistas y pocas certezas, esa es la conclusión que por el momento se puede extraer de la pesquisa que lleva adelante la Policía en esta localidad del norte misionero.No obstante, los investigadores se muestran optimistas y sostienen que, pese a la complejidad del caso, puede haber un desenlace favorable de un momento a otro.La pesquisa gira en torno a la víctima y la reconstrucción de sus últimas horas de vida. Incluso, comienzan a conocerse más detalles de cómo se produjo el homicidio en sí, pero nada del criminal que se llevó la vida de esta estudiante de 18 años.La joven fue encontrada el jueves por un changarín que caminaba casualmente por un trillo que conecta los barrios El Progreso y Esperanza I. Fue literalmente degollada y abusada sexualmente. Además del corte en el cuello, presentaba otras heridas cortantes en las manos y el pecho.Pero no es todo, también un fuerte traumatismo en el lado izquierdo de la frente, provocado con tanta violencia que pudo haberla desvanecido.La Policía Científica levantó en el escenario del aberrante crimen la roca con que la habrían golpeado.En el campo de las incontables hipótesis, hay una que asoma por encima del resto. Habla de la posibilidad de que el asesino conociera a Lieni Itatí. Y el testimonio de dos testigos pareciera darle crédito. Ambas aseguran haber visto a la víctima paseando en una moto negra, aunque sin precisar detalles del conductor.La complejidad del caso es tal que los investigadores no se ponen de acuerdo sobre si el asesinato fue cometido por una, dos o más personas.La Secretaría de Apoyo de Investigaciones Complejas (Saic) accedió en tiempo récord al listado de los números de celulares con los que Lieni se comunicó en sus últimas horas de vida.En ese contexto, ayer pasaron más de sesenta personas por la comisaría de Puerto Esperanza para explicar la razón y motivo de esas comunicaciones, en llamadas o mensajes de texto.Esta arista de la investigación pareciera arrojar un manto de esperanza sobre un posible esclarecimiento del caso que conmocionó a la provincia. Hasta aquí, la única certeza pareciera ser que la estudiante conocía a quien después le quitaría la vida.Las novedades más significativas vienen por el lado de las pericias científicas. En las últimas horas se conocieron más detalles de la mecánica del luctuoso episodio.Los peritos levantaron vellos púbicos de la mano derecha de la víctima. Es una prueba importante, sobre todo para la realización de un examen de ADN. La misma es clave, decisiva si el patrón genético de esa muestra puede compararse con el de un sospechoso. Por el momento, es una prueba a futuro. El cuerpo presentaba rastros de un tremendo traumatismo en la región frontal. Esta lesión, sumada a las otras, indican la posibilidad de un solo agresor.Algunos detectives sostienen esta teoría porque aseguran que, en caso de haber intervenido dos o más personas, la hubieran podido controlar mejor sin necesidad de tanta crueldad y violencia. Sin embargo, no deja de ser sólo una hipótesis, hasta el momento. La peor opinión es el silencioNo sólo Puerto Esperanza se mostró consternada por el brutal homicidio de Lieni Itatí Piñeiro. También la provincia.Los investigadores casi que se quejaban ayer por el clima de hermetismo y el ambiente de miedo que pareciera reinar en esa localidad del norte misionero.Consideran casi imposible que nadie haya visto nada. “A la gente hay que sacarle palabras con tirabuzón”, indicó un detective.La peor opinión contra el miedo es, justamente, el silencio. Hay miles de formas de dar un dato, siempre y cuando se trate de una pista real. Alcanza con un llamado anónimo.





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