POSADAS. A partir de 2015, las escuelas de adultos ya no podrán inscribir como alumnos para el nivel secundario a menores de 18 años. Así lo aprobó por resolución el Consejo Federal de Educación (CFE). En contrapartida, se buscará modificar el Régimen Académico de la Educación Secundaria para que estas incluyan progresivamente este grupo adolescente en una escuela secundaria más inclusiva. La modalidad de escuelas de jóvenes y adultos también tendrá profundos cambios en su organización curricular y estructura. Según argumentó el CFE, “la propuesta curricular de la modalidad debe reemplazar la idea de alcanzar determinados logros educativos cumpliendo una cantidad de horas predeterminadas por la de alcanzarlos cumpliendo con determinados objetivos de aprendizaje”. Para ello, se plantea el otorgamiento de créditos académicos que pueden ser parciales para aquellas personas que, por razones sociales, de salud o laborales, abandonan por un tiempo la escuela. Los ciclos ya no se medirán en forma anual, sino en un conjunto de unidades o módulos. Aceptaciones o rechazos La decisión de impedir la inscripción a los menores de 18 fue recibida como una buena noticia en las escuelas secundarias comunes, muchas de las cuales sufren la permanente pérdida de matrícula porque los alumnos optaban por la secundaria nocturna que dura cuatro años y otorga el mismo título. No obstante, algunos docentes de la modalidad de adultos cuestionan esta restricción y plantean su preocupación por lo que sucederá a partir de 2015 con estos alumnos que tienen entre 14 y 17 años y están cursando en la nocturna. Otro tema que genera polémica entre los educadores es el perfil docente que quedó institucionalizado en la resolución del CFE para esta modalidad. Dice el documento: “Los educadores de jóvenes y adultos tienen características muy diversas: maestros titulados, voluntarios, educadores populares, profesionales de otras carreras, entre otros. También se encuentran roles o funciones como asesor, animador, promotor, instructor, capacitador, formador, técnico docente o maestros de prácticas, tutores y otros”. Al respecto, la secretaria general de la Unión Docente Nueva Argentina de Misiones (UDNAM), Estela Genesini, advirtió que “esta amplitud abre la puerta para que las escuelas de adultos sean el espacio dentro del sistema educativo donde terminen ubicándose a todos los sin títulos y acomodados del gobierno de turno. Lo mismo ocurre en los Centros de Actividades Juveniles (CAJ)”. Menos horas de clasesEn la resolución del Consejo Federal de Educación se dispone para la educación de jóvenes y adultos una carga de trabajo total mínima de 4.600 horas reloj, de las cuales 1.600 corresponden a nivel primario y 3.000 al secundario. De las horas reloj del secundario de esta modalidad, se establecen sólo 1.800 en contacto con el docente y las 1.200 restantes como trabajo independiente del alumno, es decir, un 40% menos de horas en el aula, lo que significa una reducción de la misma proporción de la carga horaria docente, por lo que este cambio impactará en el recurso humano. “Cualquier reducción en la cantidad de horas de clases impactará en la calidad educativa”, confirmó la dirigente de UDNAM, Estela Genesini. Antes de que se aprobara la resolución, el docente Mario Coutouné advirtió que “el proyecto prevé una educación de adultos formadora en oficios, por lo que se incorporan pasantías laborales y se restan muchas horas de formación básica. En definitiva, la Educación de Adultos pasará a estar al servicio de las empresas y generará egresados apenas alfabetizados”.




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