Un grupo lo llevó a bordo del Citroën C-4 mientras que otro manejó el Fluence de la víctima hasta el Acceso Oeste, donde luego el vehículo apareció quemado. Esa era la principal teoría de los investigadores hasta hace horas. Sin embargo, los primeros resultados genéticos llegaron a Posadas y obligaron a reformular la investigación por el crimen del sindicalista Pablo Sabino Achingo (58).Según pudo saber PRIMERA?EDICIÓN en base a sus fuentes, las pruebas de ADN realizadas en el Citroën en el que se movilizaba y cayó parte de la banda dieron negativo en relación a Achingo, por lo que los detectives suponen ahora que los autores del hecho trasladaron al hombre -ya malherido- en el propio Renault Fluence que manejaba la víctima.La novedad se registró horas atrás en el Juzgado de Instrucción 1 de Posadas, a cargo del magistrado?Marcelo Cardozo, a cargo de la causa por la que permanecen tras las rejas los cuatro hombres y la joven involucrados hasta el momento.Achingo, dirigente del Centro de Empleados de Comercio de Posadas, fue hallado sin vida alrededor de las 6 del miércoles 7 de junio en la esquina de las calles 127 y 82, en la chacra 130 del barrio?Santa Rita.Tras varias semanas de investigación, las autoridades pudieron establecer que el sindicalista fue víctima de un asalto en el que, al parecer, a los delincuentes “se les fue la mano”.Todo indica que en la noche anterior al hallazgo, Achingo se encontró con una “amiga”. La joven (de 22 años y actualmente detenida) habría actuado como?“señuelo”. Le pidió buscar algo en un inmueble de Santa Cruz y San Martín, donde -suponen los detectives- la víctima fue sorprendida a golpes por al menos dos de los arrestados.La hipótesis indica que Achingo fue golpeado en un robo. Lo despojaron de un reloj y efectivo pero, al percatarse de que estaba inconsciente, lo creyeron muerto. Por esa razón lo envolvieron en sábanas, toallas y un plástico, y lo arrojaron a más de tres kilómetros de distancia, en plena vía pública, donde intentaron quemarlo. Producto de inhalar ese humo, Achingo perdió la vida. El Fluence de su propiedad fue encontrado totalmente incinerado en el Acceso Oeste. Dos de los detenidos fueron apresados al día siguiente a bordo del Citroën C-4 con el que habrían perpetrado una serie de robos armados en el sur de la ciudad. En el asiento posterior de ese auto se encontraron rastros de sangre que, se suponían, eran de Achingo.Así fue como se supuso que dos de los asaltantes trasladaron a la víctima en ese Citroën mientras otro se deshacía del Fluence. Sin embargo, las pruebas de ADN no encontraron rastros de la víctima en el C-4, lo que abre un nuevo abanico de posibilidades: la opción más firme para los pesquisas apunta a que el hombre no fue trasladado en ese rodado y sí en su Fluence. En ese último vehículo el fuego hizo estragos.?No quedó rastro alguno.Así las cosas, Cardozo y su equipo aguardan para las próximas horas la llegada de más resultados. El objetivo es que los mismos permitan establecer cómo sucedió todo durante aquella madrugada. Los cinco imputados, por lo pronto, seguirán tras las rejas.





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