Municipios misioneros abogan por el cobro de distintas tasas para mejorar la recaudación, y en algunos casos se llegan a contabilizar hasta más de 30 alícuotas diferentes. En el caso de la capital provincial, esta cifra asciende a más de 40, ya que cada tributo se divide a su vez en distintas categorías de acuerdo al tipo de contribuyente. Los numerosos gravámenes, regulados por los estados municipales generan malestar en los contribuyentes, quienes se quejan por la falta de equilibrio en las contraprestaciones. Es que hay municipios que cobran tasas retributivas pero no en función del costo del servicio, sino en función de los ingresos de los contribuyentes. Así ocurre en Eldorado, donde los comerciantes tributan en concepto de su facturación y se ven afectados por incrementos en función a ello. Asimismo, en localidades como Bernardo de Irigoyen y San Vicente advierten que se paga por servicios que no se prestan. En tanto, en Apóstoles un grupo de comerciantes se negó al cobro de una tasa por cartelería. Mientras que en otras comunas, como Aristóbulo del Valle y Puerto Iguazú, evalúan la necesidad de modificar sus respectivas ordenanzas tributarias para evitar la inequidad impositiva.A todo esto, el contador de la Municipalidad de Eldorado, Marcelo Mikulán, explicó que los comerciantes presentan una declaración jurada anual que determina el monto de lo que deberán tributar “de acuerdo a los distintos rubros”. “Tenemos los rubros de industrias, comercios y servicios. Las industrias tienen una alícuota del seis por mil sobre la facturación, y lo que tiene que ver con comercios y servicios tiene una alícuota del ocho por mil sobre los ingresos devengados”, expresó el funcionario municipal. Recordó que el año pasado, cuando el Ejecutivo municipal elevó el proyecto de presupuesto 2017, “se previó un promedio de aumento del 25 por ciento para los distintos conceptos que tienen un valor fijo”, como es el caso de la tasa retributiva de la propiedad y la tasa de los derechos de oficina.Por otra parte, sentenció que para los comercios se determinó otro tipo de incremento, que actualmente rige para los grandes contribuyentes que realizan prestaciones de servicios o venta de mercaderías. “Se tomó la base de contribuyentes con mayor recaudación y, para este grupo, se determinó una modificación en el cálculo de la alícuota, por la cual se pasó a cobrar el 1% de la facturación”, detalló Mikulán. A todo esto, apreció que el ajuste “afectó a 80 contribuyentes sobre un total de 2.400 inscriptos en el derecho de comercio”, lo cual “es una cantidad poco representativa comparada con el total de contribuyentes”. “Hemos tenido consultas sobre la aplicación y cálculo de esta alícuota, pero no hubo quejas formales”, consideró el funcionario."Abusos"En Bernardo de Irigoyen el concejal de Cambiemos, Silvio Novelino, remarcó que la tasa abusiva que “indigna” es la de alumbrado público que se encarga de cobrar la empresa Electricidad de Misiones Sociedad Anónima (EMSA) en conjunto con la boleta de servicio.“EMSA no invierte en nada. Presentamos un proyecto para que la tasa de alumbrado se cobre en el municipio y sea administrada por la comuna, pero el intendente (Guillermo Fernández) lo vetó”, reveló Novelino. Detalló además que en la localidad no se cobra por la recolección de residuos, ni por la limpieza de espacios públicos. “Ahora la Municipalidad está actualizando el registro de catastro para saber quiénes son propietarios y empezar a recaudar. El año pasado también se aprobó una tasa para la recolección de ramas, que hasta la fecha no se implementó”, agregó.Precisó además que la tasa de inmuebles tuvo un incremento del 50 por ciento, mientras que las otras obligaciones alcanzaron una suba del 30 por ciento. “No hay ningún tipo de control al respecto”, opinó el edil.En consonancia, en San Vicente, la concejal del Partido Agrario y Social (PAyS), Clelia Carballo, contó que cada año “las tasas municipales suben entre un 15 y un 30 por ciento”. “Yo no acompaño la aprobación de la ordenanza impositiva porque no hay una contraprestación del Estado municipal por los impuestos que se cobran”, sentenció la edil. Declaró que “lo único que le interesa al intendente (Waldomiro Dos Santos) es aumentar la recaudación. Nos encontramos todos los días con reclamos de vecinos que piden mejoras en los caminos, en la recolección de residuos o en el alumbrado público”, acusó.El municipio de San Vicente fija el monto de las distintas tasas en base a Unidades Fijas (UF) que se actualizan cada tres meses y tienen como referencia el precio de un litro de gasoil. Este modelo, incorporado en 2016, provocó que los impuestos municipales subieran más del 50%. “El Ejecutivo municipal pretende incrementar la recaudación con aumentos. Pero creo que hay que salir a buscar a los vecinos para que se acerquen a pagar sus obligaciones y no aumentar las tasas”, afirmó Carballo. Recordó además que en una oportunidad presentó un proyecto para concientizar a los contribuyentes sobre la importancia de abonar los impuestos y tasas, sin embargo la iniciativa no prosperó.En este contexto, en Apóstoles desde la Cámara de Comercio local comentaron que, tiempo atrás, el Ejecutivo municipal buscó implementar el cobro de una tasa por cartelería en locales del centro. Sin embargo, debido a las quejas de los comerciantes, se suspendió la medida. “Por suerte pude incorporar un techo con cartel en mi negocio”, celebró el propietario de un local.Reformas tributariasOtro factor que incide en el aumento de las alícuotas municipales es el incremento de los valores de las UF, determinadas por el precio de un litro de combustible.“La nafta subió muchísimo en estos últimos tiempos y también subieron las tasas. Debido a esto el Concejo de Aristóbulo del Valle aprobó una ordenanza para mantener el valor de la UF hasta fin de año, sin considerar los aumentos en el combustible”, expresó el concejal radical Héctor Rolin.Adelantó que el Deliberante local trabaja en una nueva ordenanza tributaria para equilibrar las desigualdades. “Con estas medidas lo que buscamos es preservar a los comerciantes de la zona, sobre todo a los comercios chicos como kioscos, peluquerías, zapaterías y tiendas de ropa e indumentaria. Ellos se verían beneficiados porque estaban pagando excesivamente caras sus obligaciones”, sentenció Rolin.También en Puerto Iguazú el concejal de Cambiemos, Kevin Florentín, precisó que a fines del año pasado la ordenanza impositiva estableció un aumento de hasta el 40 por ciento para 2017.“Se aprobó un aumento del 20% y los ediles renovadores agregaron un artículo que permitía al intendente (Claudio Filippa) subir las tarifas un 20% más. La tasa de comercio es muy cara en esta ciudad”, sostuvo. Florentín afi
rmó además que “en Iguazú existe una gran inequidad impositiva. La mitad del territorio no tributa y el peso fiscal recae sobre la otra mitad, por eso es importante la actualización del registro de catastro y la regularización de tierras”, señaló el edil. Cabe destacar que en el caso de la ciudad de las Cataratas se llegan a cobrar más de 30 alícuotas municipales distintas de acuerdo a lo que establece al Ordenanza 77/16 vigente desde el 1 de enero de este año.





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