Analía Luján Cabral vive en Iguazú. Es madre de tres hermosas niñas. Trabaja todo el día. Si vas al hito tres fronteras, podés encontrarla en uno de los puestos donde venden artesanías. Ella además completa su local con sus pinturas. Y es que ella decidió ir en busca de sus sueños, cueste lo que cueste. Cada día que pasa conozco nuevas historias de vida, mujeres luchadoras, hombres luchadores. Pero Analía tiene algo diferente, y es la alegría con la que enfrenta la vida. El entusiasmo que le pone a las cosas. El amor que ella siembra, en todas las personas que la conocen. Para ella no hay días grises, porque los colorea con su sonrisa en su boca siempre pintada de rojo. Porque ella no afloja, porque es una guerrera que lucha por el bienestar de sus niñas, y porque ella no se detiene, y va en busca de aquello que le hace feliz.Pintar le hace feliz, y sin dudas este cuadro la representa. Sus colores, el rojo de la pasión, su belleza de mujer. Realizado en acrílico, tiene su esencia. Y pintar algo que te represente, que realmente te guste, hace que todo fluya, y los resultados sean los esperados. A lo que quiero llegar con todo esto es que cuando elijas que pintar lo hagas con el corazón, elije aquello que te movilice, que te impacte. Pinta para vos mismo y no para los demás. Porque todos tienen gustos diferentes, y lo que tú elijas puede no agradarle al otro. Y un comentario desafortunado, simplemente por una diferencia de criterio, puede herirte.Cuando encuentras tu estilo, lo demás sale solo, porque sale del corazón.Colabora: Claudia Olefnik Artista plástica. Responsable del Taller Monarcas. En Facebook. 0376-4720701




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