La tasa de empleo en las provincias más rezagadas económicamente como Misiones parece un misterio porque sus estadísticas registraron, durante los últimos años, índices más bajos que otras provincias con mayor desarrollo y potencial industrial.Luego del cambio de Gobierno y la normalización del Indec, se esperaba que los datos sobre empleo revelaran la verdadera cantidad de personas sin trabajo en las provincias. Pero grande fue la sorpresa cuando se informó que las provincias más empobrecidas son las que registran los índices más bajos de desempleo. Se mantenía la tendencia del gobierno anterior.Pero la situación tiene una explicación. Según se describe en una investigación del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa) el desempleo “es bajo porque mucha gente considera inútil buscar trabajo”. No quiere decir que están empleadas, sino que ni siquiera buscan empleo. No forman parte del mercado laboral y las estadísticas no los tienen en cuenta, sólo toman a la población económicamente activa: los que tienen o buscan empleo.Según explica Idesa: “En los tres grandes aglomerados urbanos del país (GBA, Córdoba y Rosario) la tasa de participación laboral es de 48% y la de desempleo de 11%. En el resto de las zonas Centro y Sur la tasa de participación laboral es de 44% y la de desempleo de 7%. En NOA y NEA la tasa de participación laboral es de 42% y la de desempleo de 6%”.En Posadas durante el segundo trimestre el registro de desocupación fue de 5,1%, equivalente 8.000 personas, mientras que la subocupación llegó al 8% y afecta a unas 13.000 personas. A esto hay que sumarle la cantidad de personas que ni siquiera buscan trabajo, por diferentes razones.“Estos datos muestran la estrecha correlación entre tasa de participación (gente que trabaja más la que busca trabajo) y tasa de desempleo (gente que busca activamente un empleo y no lo encuentra). En las regiones más dinámicas (Buenos Aires, Córdoba y Rosario) las altas tasas de desempleo se asocian con más gente participando en el mercado de trabajo”, informó el Idesa. El Instituto aclara que “en sentido contrario, en las zonas productivamente más rezagadas (norte del país) las tasas de desempleos bajas no reflejan abundancia de oportunidades laborales sino una alta proporción de personas que consideran estéril buscar trabajo”.Inusual incrementoEl Indec dio a conocer los nuevos indicadores laborales y lo que más llamó la atención fue que la tasa de desempleo en el segundo trimestre del año 2016 creció al 9,3% de la población económicamente activa. Esto implica un gran salto respecto al 6,6% que el Indec había reportado en el mismo trimestre del año anterior.La clave para explicar el inusual incremento en la tasa de desempleo es que el año pasado se registraban 11,9 millones de personas conformando la población económicamente activa, mientras que este año se reportaron 12,5 millones. El aumento en 600 mil personas participando del mercado laboral se distribuye en un incremento neto de 200 mil ocupados y 400 mil desocupados. Es decir que hubo una fuerte transformación de desempleo oculto (inactivos involuntarios) en desocupación explícita.




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