“ Mi hijo/a tiene un miedo exagerado a dormir por las noches”, “Hay un monstruo bajo la cama”,“Es imposible conseguir que duerma solo/a en su habitación, al final siempre acabamos durmiendo con él/ella”, “Estamos desesperados, hemos probado todo y nada funciona”. ¿Quién no se ha visto en algún momento reflejado en estas palabras? El miedo a la oscuridad en los niños es frecuente pero no por eso debes restarle importancia.Los niños tienen miedo a la oscuridad por un instinto de protección frente a la posibilidad de peligro. Sucede que antes de los seis años (a veces se prolonga un poco más) no pueden diferenciar claramente la realidad y la fantasía. En muchos niños es un miedo tan frecuente y repetitivo, que muchos padres tienen la tendencia a minimizar el episodio (un poco cansados de tanto reclamo) y lo dejan solo con su miedo.¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestro hijo?Algunas veces, con dejar temporalmente un punto de luz o la puerta abierta el niño se queda tranquilo, pero otras no es suficiente, propongo una serie de estrategias que pueden ser útiles:• Es importante crear una rutina de sueño agradable y tranquila.• Hablar con nuestro hijo sobre el problema, ofreciéndole apoyo incondicional y total comprensión, pero también mostrándole nuestra confianza en que juntos vamos a solucionar el problema, que es capaz de conseguirlo. • Ser modelos “valientes”, no expresarle los propios miedos.• Evitar cuentos, historias o películas que puedan causar miedo al niño, especialmente justo antes de irse a dormir.• Durante el día buscar juegos divertidos que se puedan hacer a oscuras dentro de la habitación por ejemplo con una linterna (jugar a las sombras, buscar un tesoro, adivinar ruidos…).• Si aparece una pesadilla por la noche, no encender la luz para calmarle. Se le puede calmar con la luz del pasillo, para que no asocie luz a tranquilidad.• Inventarse una historia divertida sobre aquello que teme (por ejemplo: los monstruos en realidad visten con ropa divertida, andan raro…). El objetivo final es que el niño encuentre aspectos “ridículos” y consiga reírse de aquello que teme, facilitando una respuesta incompatible con la ansiedad.• Ser firmes en la aplicación de las pautas, si acuden cada vez que el niño los solicita, y finalmente ceden en volver a dormir con él, estarán contribuyendo a mantener el problema.Colabora: Cecilia CastilloFacebook: Lic-Castillo-Cecilia-Jujuy 1765 4 piso 3764/ 229954




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