Cuando “Caraí” se emborrachaba perdía los modales y se alejaba del colono paraguayo amable que ayudaba a sus vecinos y “se convertía en un tipo agresivo, grosero y maltratador”. Pero cualquiera fueran sus problemas, nada justificó que lo asesinaran destrozándole de un machetazo la carótida y la yugular entre la noche del sábado 31 de mayo y la madrugada del 1 de junio de 2014 en la chacra que cuidaba en la localidad de El Alcázar.Florentino Bogado o “Caraí” de 48 años fue ultimado en una pelea caldeada por el exceso de alcohol dentro de la propiedad que cuidaba y por uno de sus más amigos más cercanos, oriundo de Paraguay.Arnulfo Araujo Martínez (51) cerró la historia ante el Tribunal Penal 1 de Posadas, donde aceptó su participación en la muerte de Bogado y en juicio abreviado fue condenado a diez años de prisión como autor del homicidio (artículo 79 del Código Penal).La sentencia fue firmada antes del inicio de la feria de invierno, por los jueces Martín Errecaborde, Ángel Dejesús Cardozo y Eduardo D’Orsaneo, tras la propuesta de la fiscal Liliana Mabel Picazo y el acuerdo de la defensora de “Caraí”, Nélida Ana Amiel.“Caraí” Bogado se ganaba el alimento y techo como cuidador y sereno de una chacra cinco kilómetros de El Alcázar. Tarea similar cumplía Martínez, y eran vistos con frecuencia juntos, aunque no sólo los unía la nacionalidad, también las extensas rondas de tragos.El lunes 2 de junio de 2014 el cadáver de Bogado fue descubierto dentro de la precaria vivienda de madera. Un corte de diez centímetros de longitud en el cuello acabó con su vida luego de discutir y enfrentarse a golpes con Martínez, quien buscó esconderse por la zona, en distintas viviendas. En una de ellas amenazó al dueño, “me dijo que me iba a degollar y haría lo mismo con mi señora si lo delataba”.De poco le sirvió a Martínez, efectivos policiales de la Unidad Regional IV (Puerto Rico) lo atraparon a las pocas horas de conocido el crimen. Los indicios y las voces de vecinos lo comprometieron. Siempre lo veían bebiendo con “Caraí”, incluso el sábado 31 de mayo de 2014, pocas horas antes del crimen.Testigos señalaron en el expediente que ambos paraguayos eran buenos vecinos, que tanto “Caraí” como Martínez compartían favores y frutos de lo que plantaban, pero que los fines de semana el alcohol transformaba la conducta de ambos, que “se desconocían cuando estaban ebrios”, pero que jamás alguno imaginó que la amistad se rompería con un final cruel y fatal. Dentro de la vivienda de Bogado los investigadores hallaron desorden, algunos billetes, pero ningún detalle que apuntara a un robo frustrado o un ajuste de cuenta mafioso.Bogado se habría resistido como pudo a la ferocidad de Martínez, pero de nada le sirvió cuando el machete empuñado por su amigo le destrozó el lado izquierdo del cuello. Falleció a los pocos segundos por la hemorragia cataclísmica, consignaron los peritos forenses. AntecedentesArnulfo Martínez ante la Justicia reconoció que mató a “Caraí” y que de nada le serviría buscar excusas. Confesó la discusión y el desenlace sangriento, como también admitió que antes del crimen ya se había convertido en un exconvicto, que acumulaba una condena de casi dos años por abuso sexual simple, sentencia que había purgado en junio de 2013.




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