Nueve estudiantes del Instituto secundario Hindenburg de esta ciudad resultaron con lesiones de distinta consideración producto de entrar en contacto con gas pimienta y que fue arrojado por otros alumnos en una de las aulas, horas antes de comenzar las clases.El lamentable episodio se registró el pasado viernes a primera hora, sin embargo trascendió recién el lunes al reanudarse las actividades escolares. En diálogo con este Diario, el abogado Carlos Martín Kozik, apoderado y representante legal del colegio privado donde se produjo el incidente, explicó los pormenores del caso. “De acuerdo a las averiguaciones que se realizaron en la institución, un grupo de seis alumnos salió de su clase de educación física el pasado jueves a la tarde y uno de ellos, quien llevó gas pimienta en su mochila, probó arrojar dicho elemento en un aula que no estaba siendo utilizada en ese horario. "Se trataba de estudiantes de quince años, quienes cursan tercer año. Luego de este accionar, los jovencitos se retiraron. Dicha aula ya había sido limpiada ese día por los porteros, quienes quizás deberían haber cerrado con llave. Al día siguiente, 22 alumnos que cursan tercer año asistieron a la mañana a la primera hora de clases, que es de matemáticas. A esa hora hacía calor por lo que el profesor decidió prender los ventiladores. En esas circunstancias se fue esparciendo el polvo del gas pimienta que había quedado en forma residual en algunos de los muebles del aula. "Esto generó en varios alumnos alergias cutáneas, sobre todo a algunas niñas quienes al llevar pollera tienen las piernas libres. Otros sufrieron irritación en sus ojos y dos de las alumnas padecieron problemas respiratorios. En forma inmediata se le dio intervención al servicio médico privado contratado por la escuela, cuyos profesionales atendieron a los chicos afectados, que fueron entre ocho y nueve”. En cuanto a los autores del hecho, el letrado indicó que “en base a la verificación de la rectora se estableció cómo fue que sucedieron los hechos. Los responsables se presentaron y fueron identificados. Kozik adelantó que tal como está previsto en el protocolo del establecimiento educativo, “se realizaron reuniones con los padres de los chicos afectados y de los autores del hecho, uno de los cuales también resultó afectado en sus ojos por el polvo residual del gas pimienta. Esta semana se reunirán directivos de la escuela con la rectora, psicóloga y psicopedagoga del establecimiento para establecer la sanción disciplinaria a aplicar a los responsables”. Cabe agregar que el gas pimienta lamentablemente es de venta libre y es un artefacto pequeño, difícil de detectar. El colegio en cuestión es uno de los más prestigiosos de Eldorado y cuenta con una currícula de casi 600 alumnos.




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