Con la <a href="http://www.primeraedicion.com.ar/nota/215567/todos-los-detalles-de-la-investigacion-que-da-por-esclarecido-el-dob.html">detención de uno de los supuestos asesinos de Vega e Ibarra, concretada este sábado en un hotel de la avenida Uruguay</a>, la redada de la Secretaría de Apoyo a Investigaciones Complejas (Saic) y de la Dirección Homicidios de la Policía provincial se volvió vertiginosa.Sin descanso, los investigadores se apersonaron a un domicilio en barrio Aguacates y procedieron al arresto del hombre considerado como responsable intelectual del luctuoso episodio.Fuentes de las averiguaciones indicaron que el sospechoso fue, en el pasado, cuñado de Sebastián Vega; de ahí que conocía sus movimientos.La redada policial se llevó a cabo también el sábado, entre las 15.30 y las 16. El hombre -indicaron voceros del procedimiento- no opuso resistencia. De inmediato fue esposado e introducido a una camioneta marca Ford Ranger, donde aguardó la culminación de las pericias en el interior de la vivienda donde vive.La principal teoría, y quizás la única a esta altura de las circunstancias, es que a Vega lo mataron en represalia por la información que habría filtrado a Gendarmería Nacional acerca de una carga de marihuana que, con posterioridad, fue incautada en la localidad de Virasoro, Corrientes.Ese episodio habría sellado, definitivamente, la suerte de Vega y por efecto colateral, la de Ibarra.Se cree que el responsable ideológico del doble crimen habría excluido de la maniobra a Vega, razón por la que este habría denunciado la carga a GN.El miércoles 16 de diciembre, Vega se encontraba en casa de una hermana, en Nemesio Parma, en compañía de Ibarra, a punto de compartir un asado por el cumpleaños de aquella.De repente se produjo el llamado telefónico. “Tengo lo tuyo”, le habrían dicho en alusión a un arma de fuego que Vega quería comprar.Salió de la casa en compañía de su amigo y con algo de más de siete mil pesos en el bolsillo.Ninguno imaginaba lo que le esperaba.El punto de encuentro acordado con el entregador fue la intersección de las avenidas Chacabuco y costanera de Posadas, al oeste de esta ciudad.La causa está radicada en el Juzgado de Instrucción 3. La pesquisa sufrió una aceleración notable cuando el magistrado recibió un informe de la Justicia Federal de Campana, con escuchas telefónicas a Sebastián Vega y otros allegados a él. En gran parte, gracias a ello, el caso está prácticamente esclarecido, consignaron.




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