WASHINGTON, Estados Unidos (AFP-NA-Medios Digitales). El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, compareció ante los medios para explicar el acuerdo nuclear con Irán alcanzado el martes y aclarar algunas cuestiones. “La prioridad número uno era que Irán no tuviera un arma nuclear”, recordó, antes de subrayar que ese objetivo se ha alcanzado. “Puedo decir con seguridad”, señaló apoyándose en los expertos científicos, “que Irán no estará en disposición de desarrollar una bomba nuclear”.Sin embargo advirtió que el acuerdo nuclear alcanzado la víspera con Teherán no pone fin a una serie de problemas que aún mantienen Estados Unidos e Irán.“Aún con este acuerdo, continuamos teniendo profundas divergencias con Irán”, señaló Obama, indicando entre ellas a su “apoyo al terrorismo” y sus acciones para “desestabilizar una parte de Medio Oriente”.Obama dijo que Estados Unidos tenia esperanzas de que Irán modificaría su comportamiento “nefasto” después de firmar el acuerdo, pero no estaba dispuesto a hacer una apuesta sobre eso.“¿Vamos a tratar de impulsarlos a tomar un camino más constructivo? Por supuesto, pero no vamos a apostar a eso”, dijo.Además, añadió el presidente estadounidense, “a diferencia de la situación con Cuba, no estamos normalizando nuestras relaciones aquí”.Los iraníes confían A su regreso a Teherán, los negociadores iraníes confiaban en que todas las partes cumplan el acuerdo nuclear alcanzado con las grandes potencias, muy criticado por Israel y los republicanos estadounidenses.El acuerdo permitirá también a la República Islámica salir de su aislamiento diplomático. Londres dijo que espera reabrir su embajada en Teherán antes de fin de año, y el ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, anunció que visitará próximamente Irán.A su vez, el vicencaciller alemán, Sigmar Gabriel, quien tambien tiene las carteras de Economía y de Energía, viajará el domingo a Teherán con “una pequeña delegación de representantes de la industria y el sector de la ciencia” para una visita de tres días, anunció su portavoz.“Vamos a tomar medidas y ellos (las grandes potencias) harán lo mismo”, declaró Javad Zarif, ministro iraní de Relaciones Exteriores y dirigente de la delegación iraní en Viena, a su regreso a Teherán.“Llevará cerca de cuatro meses a partir de ahora”, añadió el funcionario sobre la aplicación del texto firmado tras 22 meses de duras negociaciones entre Irán y el grupo 5+1 (los cinco miembros del Consejo de Seguridad de la ONU, Estados Unidos, Rusia, Francia, China y Reino Unido, más Alemania).El acuerdo hace prácticamente imposible que Irán fabrique una bomba atómica aunque le otorga el derecho de desarrollar una industria nuclear civil.A cambio, Estados Unidos, la Unión Europea y la ONU levantarán progresivamente las sanciones internacionales adoptadas contra Irán desde 2006 que ahogan su economía.A partir del primer semestre de 2016 ya se podrán levantar las primeras sanciones a condición de que Teherán cumpla sus compromisos.El acuerdo, elogiado casi al unísono por la prensa iraní que celebra “la era postsanciones” y la “revolución diplomática del 14 de julio de 2015”, fue festejado entre música y bailes en las calles de Teherán por una nutrida multitud.Desconfianza en la región Teherán espera recibir en los próximos meses un gran número de políticos y empresarios atraídos por las riquezas gasíferas y petroleras de este país de 78 millones de habitantes tras este acuerdo acogido positivamente por gran parte de la comunidad internacional.Pero en Israel, enemigo jurado de Irán, el primer ministro Benjamín Netanyahu denunció un “error histórico para el mundo”.“Seguiremos denunciando los peligros de firmar un acuerdo con un régimen dictatorial”, advirtió, decidido a proseguir su ofensiva contra el programa nuclear iraní.Llevará esta batalla al Congreso estadounidense, en donde espera movilizar a congresistas republicanos y demócratas para bloquear el levantamiento de las sanciones de Estados Unidos contra Irán.Pero las posibilidades de que lo logre son bajas, por lo que tratará sobre todo, de acuerdo con los comentaristas israelíes, obtener “compensaciones” militares de Estados Unidos.En una muestra de apoyo, el ministro británico de Relaciones Exteriores, Philip Hammond, viajará a Israel, previo a una visita la próxima semana del ministro estadounidense de Defensa Ashton Carter.También en los países del Golfo el acuerdo fue acogido con prudencia.“Las preocupaciones de los países del Golfo se resumen en dos interrogantes: ¿Qué consecuencias económicas tendrá un retorno de Irán en el mercado energético? ¿Y qué consecuencias políticas?”, resume Abdelwahab Badrkhan, un analista residente en Londres.Irán siempre ha negado querer fabricar la bomba atómica. Tras el anuncio del acuerdo, el presidente Hasan Rohani reiteró que su país “nunca buscará tener un arma nuclear”.





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