POSADAS. Treinta años. Ese es el tiempo de trabajo mancomunado e incansable en contra de la obesidad que cumple el día de hoy Anónimos Luchadores Contra la Obesidad (más conocido como Alco). El grupo se inició en esta ciudad tras un anuncio en el diario que convocaba, en julio de 1985, “a los obesos de Posadas para formar una asociación”. El 14 de julio se concretó esa primera reunión y hoy, a treinta años de su inicio, sus integrantes festejan la continuidad de un grupo que ayuda a quienes sufren de esta enfermedad.“Alco es un espacio de salud”, destacó “Mamy” Irrazábal, organizadora del grupo Posadas. “Todo lo hacemos pensando en el bienestar y en la salud. La palabra obesa quizá choca un poco, pero es lo mismo que decir diabético o hipertenso. Hay personas que lo toman como algo peyorativo, pero es una enfermedad”, agregó. En la Argentina, 23 millones de personas tienen problemas con su peso, lo que equivale al 53 % de la población. La obesidad es una enfermedad crónica relacionada con más de 250 complicaciones, entre ellas: diabetes tipo 2, afecciones cardio y cerebrovasculares, hipertensión y algunos tipos de cáncer. Esta realidad, además de afectar la salud física, impacta negativamente en las emociones y las relaciones sociales y laborales, disminuyendo la calidad de vida. “Sin embargo, y aunque la obesidad no tiene cura, es posible recuperarse y sostener los logros en el tiempo”, explicó Mamy.El trabajo en AlcoEl grupo de Posadas se reúne todos los jueves de 19 a 21 horas en la escuela Normal Mixta “Estados Unidos del Brasil”, donde se producen los encuentros grupales. Allí no se sustituye la consulta médica y siempre se recomienda a sus miembros concurrir a profesionales de la salud para la realización de los estudios y el tratamiento que corresponda. Su tarea es la cooperación con el profesional y el apoyo y educación del participante. “En Alco no solamente logramos modificar nuestros hábitos de alimentación, sino que es también una filosofía de vida. Lo que aprendemos lo trasmitimos y lo depositamos en otras situaciones. Alco te enseña a ser sobrio y más responsable con vos, con tu salud y a estar más alerta”, destacó Silvia Galván, secretaria de la asociación. Con respecto a esto, “Mamy” explicó que en Alco “trabajamos el enojo, el estrés, la ira, emociones que suelen ser inmanejables y nos llevan a la comida. En la parte del adelgazamiento siempre decimos que nos ocupamos del estuche y en la etapa de mantenimiento (del peso) nos ocupamos del interior. El objetivo es alcanzar la serenidad, la sobriedad tanto en la conducta como en la comida, unir las dos cosas. El serenarnos nos permite manejarnos mejor, porque el deseo de comer no se termina nunca, pero tenemos otra actitud, otras herramientas ante la situación”. El trabajo en grupo “fortalece la conducta y es un recordatorio de lo que tenés que hacer cada semana, porque llevamos adelante una educación en obesidad”, explicó “Mamy”. Los grupos están coordinados por obesos recuperados, “lo que nos ayuda mucho porque nadie nos entiende mejor que alguien que pasó por lo mismo. Allí aprendemos herramientas. Quien las pone en práctica, comparte con el grupo los resultados. Porque nosotros seguimos siendo enfermos como cualquiera, aunque estemos con el peso posible”, agregó.Alcanzar el peso posibleEn Alco no se habla de “peso ideal”, se habla del “peso posible”. Ese que María Irma Regis alcanzó hace dos años y según sus propias palabras “cuido como oro”. “Yo fui recomendada por un médico para reunirme con las personas de ALCO y ya hace tres años que estoy en el grupo y hago el plan. A los tres meses de ir a las reuniones se me normalizaron todos los valores altos y hasta hoy los mantengo y estoy en mi peso posible”, contó María Irma.Aseguró que no toma medicamentos y que sólo con la alimentación que aprendió en Alco mantiene todos los valores como deben estar. “Bajé trece kilos en un año. Me costó un poco porque tengo hipotiroidismo lo que hace que mi metabolismo sea lento. Pero después nunca más volví a subir de peso. Desde ese momento empecé a valorar y a disfrutar la comida”, destacó. María Irma contó que ahora va a cumpleaños o celebraciones familiares y puede disfrutar porque en Alco aprendió que no hay alimentos malos, sí hay más o menos convenientes. “Entonces yo sé elegir cuáles son los alimentos más convenientes para mí. Yo, en mi caso, disfruto porque sé que lo que como no me va a hacer mal, no voy a subir de peso y, también comparto con mis seres queridos los momentos gratos”.La invitación es para todos aquellos que quieran bajar de peso. “Esa es la única condición para participar”, finalizó “Mamy”. Un nuevo grupoTras la conformación de Alco Posadas, se unieron otras personas y comenzaron a formar distintas agrupaciones en diferentes lugares de la provincia y la región. Ahora mismo, son siete los grupos: Alco Posadas, Alem, Oberá, Aristóbulo del Valle, Itaembé Miní y Garupá en Misiones; y a ellos se suma Alco Encarnación. “Es una gran satisfacción saber que en un principio éramos dos y ahora somos siete. Por el hecho de que hay más posibilidades para que más personas puedan acceder a un plan de alimentación y aprender una nueva manera de alimentarse”, festejó Silvia Galván. Pero, además hay una buena nueva. “Estamos próximos a abrir ALCO Asunción. Nos contactamos a través del Ministerio de Salud paraguayo, porque allá se trabaja mucho por las enfermedades crónicas no transmisibles”, manifestó “Mamy”. Todavía no hay fechas establecidas para su inicio, pero las mujeres indicaron que las conversaciones están muy avanzadas.




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