POSADAS. Ramón Cayetano “Máquina” Castro (25) quedó formalmente imputado por el crimen a puñaladas de Raúl Omar Duarte (22) en Villa Cabello, en medio de una disputa en la que habría intentado interceder para evitar que la discusión pasara a mayores.Así lo resolvió en base a las pruebas recolectadas durante la investigación el magistrado Ricardo Balor, titular del Juzgado de Instrucción 6 de la Primera Circunscripción, confirmaron las fuentes a PRIMERA EDICIÓN en las últimas horas.El caso tuvo lugar en marzo pasado y causó conmoción en la zona oeste de la capital provincial. El crimen puso en evidencia los excesos que se cometen muchas veces en la llamada “noche joven” de la capital provincial.Castro se encuentra ahora acusado por el delito de “homicidio simple”, tipificado en el artículo 79 del Código Penal Argentino, donde se establecen penas que van de 8 a 25 años de prisión. Si la instrucción sigue y no surgen elementos que puedan contrastar la teoría que se mantiene hasta ahora, todo indica que “Máquina” deberá responder por el hecho en un juicio oral y público.El episodio por el que el imputado se encuentra detenido sucedió alrededor de las 5 del sábado 7 de marzo de este año, en un pasillo de la chacra 149 de Posadas, delimitada por las avenidas Kolping, López y Planes, Tacuarí y Eva Perón, en Villa Cabello.Según las primeras hipótesis del caso, Duarte llegó a ese lugar en compañía deun conocido para compartir la madrugada junto a otras cinco personas. No parecía más que otra noche común y corriente hasta que se inició una feroz contienda verbal entre Castro y otro joven que sería familiar suyo.De las testimoniales surge que en ese momento Duarte intentó mediar entre los contrincantes para evitar un fin mayor, sin imaginar que ese llamado a la paz le costaría la vida: al decir del expediente, Castro tomó un arma blanca y le asestó dos puntazos.El primero de los cuchillazos dio en la espalda de la víctima. El segundo, en el pecho, fue el más grave. La hoja de acero literalmente le perforó el corazón.Pese a la gravedad de esa lesión, Duarte sacó fuerzas desde lo más profundo para escapar de su asesino e ir en busca de ayuda. Algunas versiones dicen que intentó regresar a su casa, pero no lo logró: cayó rendido a unos 50 metros de donde fue agredido. Allí lo encontró la Policía, sin vida, sobre un charco de sangre.Efectivos de la comisaría seccional Séptima y de la Dirección de Homicidios de la Policía provincial iniciaron una investigación que rápidamente señaló a Castro como el autor del crimen. Así fue como los pesquisas llegaron hasta la chacra 140 , a pocas cuadras de donde fue encontrado el cuerpo, y procedieron a la detención de “Máquina”, alrededor de las 13.30 de ese mismo día. Cuando se percató de los policías intentó descartar un cuchillo. No lo logró.




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