APÓSTOLES. Dos criminales armados hasta los dientes irrumpieron en la distribuidora local para la firma Arcor y, a punta de pistola, redujeron a los cuatro empleados que, justo en ese momento, hacían el arqueo de la jornada. Uno de los pistoleros encañonó al responsable comercial y lo obligó a abrir la caja fuerte, alzándose con una suma estimada, al cierre de esta edición, en 250 mil pesos.Los delincuentes, que se sospecha que contaron con apoyo externo, desaparecieron de la zona sin dejar rastros. Al menos hasta anoche no había novedades de ellos ni del dinero sustraído.El atraco, que se descuenta contó con el respaldo de un pormenorizado trabajo de inteligencia, se produjo el martes en el local comercial ubicado sobre la avenida San Martín de Apóstoles.Eran alrededor de las 22.10 de ese día cuando el responsable de la firma se presentó en la comisaría seccional Primera. Allí narró lo que había ocurrido.Poco antes, él y sus colaboradores fueron reducidos y probablemente encerrados en una dependencia por los asaltantes, quienes, con el camino despejado de obstáculos, se dieron a la fuga con rumbo ignorado.Además del dinero de la empresa distribuidora, los pistoleros despojaron a las víctimas de sus respectivos celulares para que no se pudieran comunicar de inmediato con la Policía.Otra versión indicó que también destruyeron el teléfono fijo, aunque esto no fue confirmado oficialmente.Tras la denuncia correspondiente, distintas comisarías dependientes de la Unidad Regional VII, con asiento en Apóstoles, montaron un amplio operativo en búsqueda de los asaltantes.En un principio fueron demorados cuatro individuos, quienes finalmente fueron desligados de cualquier sospecha. Es que los investigadores consultaron con las imágenes de las cámaras de seguridad y constataron que ninguno aparecía en el video, razón por la que todos ellos regresaron a sus casas, libres de culpa y cargo.De acuerdo con el reporte policial, los asaltantes fueron dos. Uno portaba un revólver y el otro una pistola. Uno cubría su rostro con una capucha y el otro actuó a cara descubierta.Ambos, de acuerdo con el relato de las víctimas, tenían acento porteño.Esa, justamente, es la única particularidad que tienen los detectives respecto a los ladrones, quienes se sospecha contaron con apoyo fuera del negocio. Sólo eso explicaría lo rápido que desaparecieron del escenario del ilícito.La gravedad del hecho hizo que la Jefatura de Policía dispusiera el envío de una comitiva de la Dirección Investigaciones a Apóstoles, para brindar apoyo a los sabuesos locales, concluyó un portavoz consultado por este diario.





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