OBERÁ. El acusado de agredir salvajemente a su pareja embarazada de nueve meses no será detenido, por decisión de la Justicia, confió un portavoz a este diario.La determinación, tal vez apresurada por tratarse de un grave caso de violencia de género, es al menos polémica, teniendo en cuenta el contexto de salvajismo en que fue perpetrado el hecho. Las fuentes señalaron que el pedido de excarcelación del hombre denunciado fue presentado por su abogado a primera hora de ayer ante el Juzgado de Instrucción 1 de Oberá, cuya titular es Alba Kunzmann de Gauchat. El oficio donde la magistrada le otorgó el beneficio o derecho de gozar de la libertad al acusado de agredir a la joven madre fue presentado ante la Policía, que hasta ayer buscaba intensamente al sujeto: el individuo ahora ya no está en condición de prófugo. Polémica determinaciónLo llamativo del caso es que, si bien lesiones y amenazas de muerte no configuran un delito grave para la ley y por ello no contemplan la prisión, desde la Justicia obereña no tuvieron en cuenta la presunta peligrosidad del individuo respecto de su pareja. Por hechos quizás considerados menos graves, como ser amenazas de muerte contra mujeres por parte de sus concubinos, en la capital provincial se registran por semana numerosas detenciones.Expertos en la materia aseguraron que desde el Estado se deben tomar resguardos y verificar en primer término las lesiones de la víctima y el tenor de las amenazas. En casos de violencia de género, se debe priorizar la seguridad de la persona agredida y quizás determinar ipso facto o al instante la libertad del supuesto agresor puede llegar a ser considerada un acto apresurado. De todas maneras, la última palabra la tendrá la Justicia, que seguramente indagará al acusado y, luego de analizar la causa, resolverá su situación procesal. La mujer no volvió a su casaLa víctima del brutal ataque no regresó a su hogar, a la escena del violento episodio. Luego de ser dada de alta, también durante la jornada de ayer, fue a residir momentáneamente a la vivienda de unos familiares. Según las fuentes, no hubo otras medidas que apunten a proteger a la mujer de un posible hecho que atente contra su integridad física, es decir, órdenes de restricción de acercamiento contra el denunciado u otro tipo de resolución judicial, siempre teniendo en cuenta que hubo reiteradas amenazas por parte del ahora excarcelado. La desprotección que ahora tiene la mujer -quien gesta un embarazo de nueve meses- es lamentable desde el punto de vista del rol que debe cumplir el Estado. Si bien éste no es el caso puntualmente, detrás de la mayoría de los femicidios que fueron publicados por este diario existe una historia previa de denuncias y pedidos desesperados de ayuda de las víctimas, nunca respondidos por quienes tienen la obligación de hacerlo. La denuncia por el hecho fue radicada en la Comisaría de la Mujer de Oberá por parte de una joven de 20 años, quien relató que su pareja, de 39, la amenazó de muerte en reiteradas ocasiones y luego le propinó patadas. Tras esta salvaje paliza, el sujeto se subió encima del vientre de la mujer, con evidentes intenciones de dañar al bebé en camino.El hecho se registró el sábado pasado a las 22.30 en una vivienda que ambos involucrados compartían desde hacía poco tiempo en la calle Yacutinga del barrio Villa Stemberg de la Capital del Monte. Por si fuera poco, luego de las golpizas y las amenazas que le propinó el individuo a su pareja, comenzó a insultar a vecinos del barrio e incluso ocasionó daños a viviendas y autos, siempre de acuerdo a la Policía.





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