OBERÁ. Dos empleados del sector sepelios de la Cooperativa Eléctrica Limitada Oberá (Celo) fueron despedidos, provocando no sólo la reacción gremial, sino también de otros empleados que solicitaron al Consejo de Administración de la entidad que revea la decisión. Los trabajadores anticiparon la posibilidad de medidas de fuerza si las autoridades no se retractan.Un informe en contra de la actuación de los empleados determinó que fueran expulsados de la Celo, a pesar de que las normas indican un llamado de atención o suspensiones, entre otras medidas previas al despido. Pero, sin tener en cuenta el descargo de los trabajadores, los consejeros determinaron la máxima sanción.“Son empleados que dependían del sector sepelios, fueron incorporados el 21 de marzo de 2013, en enero 2014 (ingresaron a) planta permanente. Pasaron por todas las instancias previas. Por un informe presentado por el jefe de sector, solicitando el traslado, el Consejo de Administración toma la decisión de echarlos directamente”, protestó el delegado gremial Horacio Barúa, quien apuntó que en la cúpula de la cooperativa “no tienen argumentos convincentes, ya que en sus legajos no hay ningún llamado de atención ni cuestionamientos a sus desempeños en todo el tiempo que trabajaron en el servicio”.





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