POSADAS. Un alambrado oxidado sostenido por tambores. Es todo lo que hay en el área de Nemesio Parma donde debería estar emplazado el puerto de la capital provincial. No hace falta ser un experto para comprender que en el predio hay cero expectativa de funcionamiento en el corto plazo. Basta con una recorrida para tener una panorámica del lugar y darse cuenta de que las promesas gubernamentales de “expansión económica” no trascienden del despliegue propio del “marketing” publicitario. Por un lado, desde el “relato” del Estado provincial se da cuenta una materialización del anhelo de “contar con una red fluvial que dinamice el movimiento comercial y resuelva las asimetrías regionales”. En los hechos, desde hace cuatro años hay mutismo oficial absoluto para responder a distintos pedidos de informes sobre lo que la oposición considera “parálisis” y “nulo funcionamiento”.En 2008 se produjo el llamado a licitación para relocalizar el muelle posadeño, que había quedado sepultado bajo las aguas el Paraná. Su finalización estaba prevista en 30 meses. Siete años más tarde, ni siquiera el playón de cemento fue cedido a la Dirección de Puertos.De hecho, fuentes de Vialidad Provincial consultadas por PRIMERA EDICIÓN reconocieron que los trámites de entrega ya llevan demorados un año y hasta la fecha sólo se está elaborando (lentamente, al parecer) un pedido de resolución provisoria de la obra, al tiempo que se tramita la comisión para que sea habilitada por la Subsecretaría de Vías Navegables de la Nación.Entretanto, en el alejado barrio de Nemesio Parma se puede ver únicamente un playón de 250 metros cuadrados, sin dársenas ni infraestructura edilicia; e inclusive muchas de las herramientas que fueron dispuestas allí (elementos de seguridad, bombas de agua, etcétera) tuvieron que ser entregadas, a resguardo, en los galpones de Vialidad para evitar saqueos. Al lado, luchan por no hundirse los dos históricos ferrys: el Ezequiel Ramos Mejía y el Roque Saenz Peña, tan a pique como el famoso “polo productivo”.Una dura crítica formuló en ese sentido el diputado Claudio Wipplinger, del partido Trabajo y Progreso, consultado al respecto por este diario: “Las largas excusas de vieja data, de por qué todavía no hay un avance significativo para poner el puerto en funcionamiento, provienen desde sectores que hacen política pero sin entender al sector productivo; desde sectores que saben gastar millonarios recursos del Estado pero sin entender las concepciones básicas, que creen que diseñar un Parque Industrial y un Puerto es algo de oficina, desde donde lo único que están mirando es el beneficio que van a tener por la obra pública”.Wipplinger adelantó que en el inicio de las sesiones legislativas, este viernes 1 de mayo, su bancada hará dos pedidos de informes sobre “este emprendimiento que hoy se encuentra prácticamente abandonado”, dijo. Deslizó el diputado: “Habrá por lo menos dos pedidos que no van a gustar nada al Ejecutivo con relación al anunciado ‘polo productivo’ abandonado de Nemesio Parma. Se solicitará que se informe sobre los gastos que se están realizando en estos momentos y también vamos a seguir insistiendo con la necesidad de que el Estado impulse en el polo industrial mediante la generación de energía por biomasa, que es una de las formas de poder motorizar y darle sustento al área productiva”.Wipplinger sostuvo que “hoy en los hechos tenemos un parque industrial que es un gasto para la Provincia y que no atrajo ni una sola inversión. Lo único que está ocupado es el pequeño ala, un galpón propiciado para las pymes, utilizado por tres carpinteros, quienes, en vez de trabajar en el garage de su casa, lograron allí un espacio con algo más de comodidad. Lo que es el polo productivo no existe”, graficó.Cota máxima y promesas sin cumplirFuentes del Ejecutivo misionero y el propio Gobernador habían prometido que, una vez llegada la cota máxima de Yacyretá (hecho que ocurrió en febrero del 2011), el nuevo puerto de Posadas estaría listo para operar, con una capacidad de maniobra de tres barcazas en forma simultánea. Pero casi en la primera mitad de 2015 no se observa movimiento alguno en la zona.En coincidencia con los proyectos de comunicación de Trabajo y Progreso, desde la bancada de la UCR que lidera el diputado Walter Molina, también este próximo 1 de mayo volverán a insistir con un pedido de informe “sobre la real situación del nuevo puerto que demandó al fisco millones de pesos”, según argumentó Molina en diálogo telefónico con PRIMERA EDICIÓN. El legislador ya había formulado el mismo pedido en 2011, pero sin obtener respuesta. “Esta es una obra que la anunció el Gobierno como una cuestión de prioridad tanto en lo comercial como en lo industrial, porque iba a ayudar en la comercialización de toda la producción del parque industrial, pero estamos lejos en ese sentido. Las aclaraciones que pedimos son cosas muy simples y sencillas y deberían tener respuestas claras que hasta ahora no las tienen, por eso volveremos a insistir ni bien comience el período de sesiones ordinarias”, sostuvo el diputado radical.Como se dijo antes, el inicio de las obras fue en junio de 2008. Los tiempos de ejecución se prolongaron por distintas circunstancias y la finalización del playón se completó recién el año pasado. Sin embargo, como ya se mencionó, todavía no fue entregado formalmente. “Desconozco puntualmente los motivos de por qué se demoró tantos años en concluir las obras del playón, pero cuando se trata de la elaboración de un proyecto ejecutivo, generalmente se retrasan las obras, un poco más porque van surgiendo cambios en función de quien supervise y tenga que autorizar el proyecto. Si se van a seguir realizando otras obras en el lugar, lo desconocemos, porque todavía no hemos recibido instrucciones al respecto”, declaró el presidente de Vialidad provincial, Leonardo Stellato.




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