BUENOS AIRES (NA). Las cenizas del volcán chileno Calbuco, que provocó serios problemas en la Patagonia argentina, llegaron ayer a cubrir en forma tenue parte del cielo de la provincia de Buenos Aires y la Capital Federal, como consecuencia del cambio de vientos.Así lo indicó el Centro de Avisos de Cenizas Volcánicas (VAAC), que depende del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), que precisó además que los fuertes vientos incluso llevaron las cenizas hasta Uruguay.El VAAC indicó que, de acuerdo a las imágenes satelitales, las cenizas se fueron desplazando y se prevé que en las próximas horas aún continúen afectando las provincias de la Patagonia -incluido el Golfo San Matías- y se diseminen por la zona central del país, que abarca Buenos Aires, La Pampa, Mendoza, San Luis, sur de Córdoba y sur de Santa Fe.Desde el observatorio meteorológico se señaló que la ceniza es muy tenue.El VAAC estableció que las cenizas se movilizaron e ingresaron a la provincia de Buenos Aires ayer de madrugada.La expansión de las cenizas provocó la cancelación de algunos vuelos programados tanto desde Ezeiza como el Aeroparque Jorge Newbery.Desde Aerolíneas Argentinas se explicó que una de las complicaciones es la ceniza que está en el suelo y se levanta por la fuerza del viento, como ocurre en Bariloche, Neuquén y Chapelco, entre otros puntos del sur.Por otra parte, la ceniza también provocó algunas complicaciones de rutas terrestres, en especial aquellas ubicadas en la provincia de Neuquén.El vocero de la Dirección Nacional de Vialidad, Ernesto Arriaga, aseguró que “se transita con máxima precaución por las rutas de Neuquén por la presencia de ceniza en suspensión y sobre la calzada como consecuencia de la erupción del Volcán Calbuco”.Desde el organismo se alertó sobre la escasa visibilidad y pidió extremar los cuidados en la circulación por las rutas nacionales N° 237; 231; 40; 22 y 242.La actividad volcánica complicó el panorama para las ciudades cordilleranas de Río Negro y Neuquén, dos provincias que se encuentran paralizadas desde el jueves.Las autoridades decidieron la suspensión de clases en toda la zona afectada por nube de cenizas que, a partir de la acción del viento, se dispersó hacia el noreste.Si bien ayer por la mañana las localidades más castigadas por el fenómeno pudieron volver a ver el sol a partir de la dispersión de las cenizas, las noticias que llegaron desde Chile no son alentadoras.El Servicio Nacional de Geología y Minería del país trasandino indicó a primera hora del día que se reactivó la emanación de cenizas y que, según sus informes, es probable que en las próximas horas ocurra una tercera explosión “de grandes proporciones” en el macizo.Si estas previsiones son ciertas, y teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas, la situación en las localidades argentinas más cercanas al macizo sigue siendo compleja. Por esta situación los aeropuertos de Bariloche, Neuquén y Chapelco, en San Martín de los Andes, permanecen cerrados por tiempo indeterminado a raíz del material que permanece en suspensión.Por lo pronto la estación aérea de Esquel es la única alternativa para aquellos que tienen que ingresar o salir de la región, y que por el momento tienen permitido llegar por la Ruta 40 a El Bolsón y Bariloche.El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, y el senador Miguel Pichetto, que se encuentran enfrentados políticamente, decidieron limar sus asperezas ante los extraordinarios acontecimientos y conformaron un Comité de Emergencia que ratificó el asueto para todas las áreas administrativas de Gobierno en la región cordillerana y la suspensión de clases en todos los niveles.El jueves, Weretilneck y Pichetto llevaron tranquilidad a la población e informaron que la ceniza emanada por el volcán no es tóxica, pero por su consistencia podría generar inconvenientes en el servicio eléctrico en las localidades cordilleranas.Ante la prensa, Weretilneck aseguró que las partículas podrían depositarse en transformadores y producir cortocircuitos, y aclaró que “la Cooperativa de Electricidad de Bariloche, empresa prestadora del servicio, tendrá que estar atenta para evitar eso”.La intendenta de Bariloche, María Eugenia Martini, recibió en la localidad a los ministros nacionales de Seguridad, María Cecilia Rodríguez, y de Salud, Daniel Gollán, entre otros funcionarios que también conforman el Comité de Emergencia.Martini advirtió que las partículas son más finas que las caídas hace cuatro años, “por lo que debemos protegernos y tener el menor contacto posible con las cenizas, sobre todo los niños y adultos con problemas respiratorios”. Si bien los vecinos de Bariloche se encuentran en su mayoría refugiados desde la tarde del miércoles, la jefa comunal volvió a pedirles que eviten salir de sus casas, permanezcan abastecidos de agua y alimentos, y que no circulen con sus vehículos por las calles para que no se levante la ceniza caída.Por su parte, Neuquén permanece virtualmente paralizada por la suspensión de actividades administrativas en las ciudades afectadas, el cierre de la mayoría de las rutas del centro y sur de la provincia. Las cenizas llegaron a la capital neuquina el viernes por la tarde y de inmediato el Ministerio de Educación provincial decretó la suspensión de las clases en todos los niveles educativos y en todo el territorio provincial.





Discussion about this post