POSADAS. La imposibilidad de exportar, sumada a la depresión de los precios internos, con costos que superan ampliamente a los beneficios, son dos de los principales obstáculos que tiene hoy la actividad citrícola.En Entre Ríos, principal productora, se suman los reclamos con cortes de rutas y descargas de grandes cantidades de frutas como señal de protesta por la falta de soluciones, a pesar de las promesas de asistencia desde el Gobierno nacional.El “desparramo” de frutas en distintos puntos provocó incluso algunos inconvenientes en el tránsito, tanto en vías provinciales como nacionales.El martes, en la rotonda de Chajarí, los productores reclamaron una “política acorde al sector” en vez de conformarse con subsidios.Según se supo, el Estado nacional estaría planteando un subsidio sólo para Entre Ríos de unos 30 millones de pesos con “una alta tasa subsidiada”, pero eso ya fue rechazado por los productores, que reclaman al menos que el subsidio sea de no menos de 650 millones de pesos sólo para paliar la situación actual. Similar en MisionesEn Misiones, la situación es bien parecida a la que viven los citricultores entrerrianos. Uno de los mercados más fuertes y ya tradicionales, como es Rusia, está sumido en una depresión y la caída del valor del rublo con respecto al dólar hace poco menos que imposible exportar.Asimismo, el incremento de los costos de producción y la depresión de los mercados internos provocan inconvenientes a los productores a la hora de intentar vender a los acopiadores.El Gobierno nacional había prometido hace ya más de un mes una política de subsidios para los productores, pero hasta el momento no se registraron novedades. De todos modos, desde la Federación Argentina de Citrus se reclama que “con los subsidios no alcanza, la idea de los citricultores es lograr una política a largo plazo para llevar soluciones a los cultivadores de frutas de la Argentina”.Misiones logró colocar el año pasado en el mercado externo unas 7.800 toneladas, en un año en el que se registraron muchas lluvias, con fuertes pérdidas por la imposibilidad de cosechar. Para este año, las proyecciones eran de unas 11 mil toneladas, pero la crisis económica en Rusia provocó una fuerte retracción en los precios internacionales y las exportaciones podrían estar en el orden de las 7.000 toneladas.Desde las distintas organizaciones de productores citrícolas del país se suman los pedidos a los gobiernos provinciales y nacionales en busca de asistencia que les permita superar la crisis.




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