SANTO PIPÓ. “No quiero mentirle a la gente: es difícil recuperar la fábrica”, reconoció la intendenta de este municipio, Mabel Cáceres, en una entrevista con PRIMERA EDICIÓN. Según pudo averiguar este diario, la exaceitera de Santo Pipó no volverá a funcionar y los dueños del predio, la Cooperativa Frigorífica de Leandro N. Alem (Cofra), estarían analizando construir un emprendimiento turístico, pero todavía no está definido qué sería, porque siguen las negociaciones con el Gobierno provincial por las tierras. La jefa comunal de Santo Pipó fue consultada por este diario respecto al avance de las negociaciones por la exfábrica Pipoil y el futuro de las familias que viven en esas tierras y aseguró que en las últimas semanas estuvo hablando de manera constante con funcionarios del Instituto de Fomento Agropecuario e Industrial (Ifai), “quienes están al frente de las negociaciones con Cofra, dueños de las tierras”. NegociacionesLa semana pasada el Ifai se comunicó con la intendenta Cáceres y con gente de la empresa para solicitar la tasación del predio y de esa manera avanzar con un probable acuerdo, pero todo sigue en vías de diálogo. En este sentido, Cáceres fue bien clara y dijo: “Lo que estamos negociando en este momento son las tierras donde viven estas personas, unas cuarenta familias. Estamos luchando desde el Municipio, porque ése es el compromiso que hicimos, en lo social”. Y aseguró que “con respecto a la fábrica, quedó totalmente fuera de la negociación” y reconoció que es muy difícil reactivarla. En estos momentos, el edificio donde funcionaba la fábrica está abandonado y volver a hacerlo funcionar costaría unos 20 millones de pesos. En varios tramos de las negociaciones, desde todas las partes reconocieron que falta desde la materia prima hasta realizar un total mantenimiento de las máquinas que quedan. Cáceres comentó que no sabe qué será del futuro del lugar y, ante la requisitoria de este diario sobre el posible emprendimiento turístico que se construiría en el lugar, confió que “en la última charla que tuve con el presidente de la Cofra, éste me adelantó tener en mente otro proyecto, pero no sé bien de qué se trata, lo que sí es que no tiene que ver con la producción”. “Estamos trabajando y hablando con la gente propietaria del lugar, que en primera instancia era tratar de compensar deudas que tenían la empresa Cofra con la Provincia, tanto con el Ifai como con Rentas. Luego se descartó la posibilidad de negociar la deuda que tenía con este último organismo, aunque no sé muy bien por qué motivo, pero sí se mantuvo la negociación con el Ifai, que nos está pidiendo la tasación del lugar donde viven las familias”, cerró la intendenta. Toda una historia“Para nosotros tiene un gran significado en todos los sentidos. Las familias de nuestro pueblo trabajaron en la exPipoil”, afirmó la jefa comunal. La exfábrica comenzó a funcionar en la década de 1930, cuando fue creada por inmigrantes suizos. A lo largo de todos esos años fue la principal fuente de trabajo de muchísimos pobladores de la zona y pueblos aledaños también, ya que todos querían trabajar en la prestigiosa aceitera de tung, que por ese entonces estaba en auge y era muy comercializada. Tras varios años de funcionamiento, quebró y el lugar fue cedido a los dueños actuales por la Provincia como pago de deudas. Pero la Cofra nunca pudo reactivarla, porque entró en litigio con un inquilino que recién dejó el lugar hace un par de años y, en el tiempo que estuvo abandonada, la fábrica quedó destruida.




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