CAMPO RAMÓN. Efectivos policiales continuaban ayer con la búsqueda del olero acusado de raptar y violar a un niño de apenas cuatro años en Campo Ramón. La víctima continuaba anoche internada bajo observación y fuera de peligro. Desde la fuerza provincial confirmaron que lamentablemente el pequeño fue abusado.“Lamentablemente debemos decir que las lesiones que presentó el informe médico policial se condicen con las propias de víctimas que sufrieron un abuso sexual”, le explicó ayer a PRIMERA EDICIÓN el comisario mayor Víctor Hugo Wall, jefe de la Unidad Regional II, con asiento en Oberá, jurisdiccional a la que responde la comisaría de Campo Ramón, donde todo sucedió.Ante esta situación es que en esa dependencia se instruye un expediente caratulado como “abuso sexual con acceso carnal”, en virtud de que el informe médico policial encontró lesiones en la zona íntima del pequeño.Al respecto, este diario pudo saber que ayer permanecía internado en observación en el hospital Samic de Oberá, donde se recuperaba del hecho y de haber permanecido más de quince horas en la intemperie.Mientras tanto, efectivos de la UR-II y de la comisaría de Campo Ramón continuaban con la búsqueda del olero de 28 años acusado del hecho de abuso.Se trata de un muchacho que conoce la zona “como la palma de su mano”, en virtud de que vive en la zona rural de Campo Ramón desde hace por lo menos 18 años, según especificaron las fuentes.Por eso es que los detectives continuaban ayer con la intensa búsqueda, ante la sospecha de que pueda ocultarse en una de las tantas chacras abandonadas de la zona o quizás en el monte, ya que en la escena sobran los espacios de densa vegetación. Al respecto, los investigadores creen que el sospechoso no quebró el anillo policial y confían en que no podrá hacerlo.Desaparición y zozobraLa triste historia comenzó en la noche del último sábado en un paraje rural emplazado a varios kilómetros del casco urbano de Campo Ramón, en la zona centro de la provincia. En ese lugar, los padres del menor comenzaron a preocuparse porque no encontraban por ningún lado al pequeño. Ante la desesperación, fueron hasta la casa del sospechoso, domiciliado en la misma olería que es propiedad de la familia. El muchacho trabajaba desde hace años con ellos y había sabido ganarse su confianza.Allí no estaba el niño, pero tampoco el joven. Los padres aguardaron algunas horas bajo la suposición de que el muchacho regresaría con el pequeño de la casa de algún conocido, pero eso jamás sucedió. Entonces decidieron radicar una denuncia.Un importante número de hombres de la fuerza provincial copó entonces la escena y rastrilló el lugar en busca del menor, que fue hallado abandonado en un monte cercano a la vivienda, según la información policial. Las pericias médicas confirmaron lesiones en las partes íntimas del niño, razón por la que el olero era buscado intensamente por la Policía hasta anoche.




Discussion about this post