GARUPÁ. Clínica 13 arrancó el año con la visita del líder de El Otro Yo, una de las principales figuras del movimiento autogestivo del rock argentino y, por primera vez se presentó fuera de Posadas. El ITEC Nº 3 de Fátima (Garupá) fue testigo de una verdadera cátedra de ruidosa autogestión. La próxima cita será en catorce días, en Oberá.Tanta autogestión y anarquía a la hora de tomar decisiones llevaron a Aldana a la militancia en pos de los derechos de los músicos, así fundó la UMI (Unión de Músicos Independientes), una organización que nació a comienzos de la década pasada y lideró la dura batalla a favor de considerar al músico como un trabajador de la cultura, con los mismos derechos que cualquier otro rubro. Hoy la UMI es una de las principales organizaciones detrás de la aprobación de la Ley Nacional de la Música. “La música libre hace gente libre”, expresó alguna vez Boom Boom Kid, otro ícono autogestivo nacional.Luego de la extensa y jugosa charla acerca de la tarea de la UMI, Cristian sacudió las neuronas de los presentes con una clase acerca de cómo abordar el instrumento. Admirador confeso de bandas como Einstürzende Neubauten (rock industrial alemán) y los sónicos y ruidosos The Jesus and Mary Chain y Sonic Youth, Aldana utiliza un respetable arsenal de pedales para impulsar su guitarra, y vaya que los usa. “Perdí muchas novias por no tener plata para ir al cine porque me gastaba todo en pedales”, contó a la vez que se declaró un amante total de la experimentación brindando un set de acoples y distorsión que dejó boquiabiertos (también orejisordos y chapisvolados) a la concurrencia. “Para mí es una descarga como tener el mejor sexo”, aseguró, totalmente transpirado luego de aporrear a su guitarra (también al equipo Marshall) arrastrándola por el piso con su correa y sacándole los más anárquicos y disonantes (pero coherentes) sonidos que uno se pudiera imaginar. Al fin y al cabo, como aseguró, “La música es cuestión de actitud, actitud y actitud, como la vida”.




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