POSADAS. “Esperemos que este año electoral nos paguen el 12,5% de movilidades pendientes del año pasado. Y se cumpla el estatuto docente y los aumentos de marzo que se aprobaron para los docentes activos se trasladen a nuestros haberes. Y que se haga un plan de devolución de los 35 haberes que el Gobierno nos debe”, señaló Alberto Holz, docente jubilado integrante de Marea Blanca a PRIMERA EDICIÓN. A las 10 de ayer realizaron la primera marcha del año alrededor de la plaza 9 de Julio de Posadas. Eran alrededor de 50 maestros y profesores jubilados de Posadas, Puerto Rico, Oberá, Apóstoles, Aristóbulo del Valle y San Ignacio. En mayo próximo cumplirán tres años de esta modalidad de lucha que busca visibilizar los reclamos legítimos de los docentes que entregaron largos años de vida a la formación de niños y jóvenes de Misiones.“Estamos entre el pesimismo y el optimismo, porque esta es una larga lucha que desgasta. Pero estamos esperanzados porque algunas cosas se han solucionado como la emergencia previsional que se levantó el año pasado, pero siguen otras restricciones en el haber del jubilado”, dijo Holz. “Acusamos al Gobierno de delincuencia previsional”Actualmente a los cuatro mil docentes jubilados en Misiones, el Gobierno les debe el equivalente a 35 haberes (sueldos de 4.400 pesos). “Eso sin contar los intereses, es decir que si el Gobierno los devuelve, tardará más de tres años en hacerlo. Exigimos un plan de devolución de estas deudas”, dijo Holz y recordó que el Gobierno tiene acumulados 63 millones de pesos por los haberes jubilatorios que no fueron depositados.“Acusamos al Gobierno Provincial de delincuencia previsional porque le está debiendo al IPS un 40% de la masa de aportes jubilatorios. Eso representa 1.200 millones de pesos por año”, indicó Holz.“También acusamos al Instituto de Previsión Social (IPS) por omisión del cumplimiento de sus obligaciones, porque es un organismo recaudador que tiene que exigir y accionar para que ese dinero que el Estado debe depositar, llegue a sus arcas”, agregó. Una vez más, Holz sostuvo que en las elecciones de directorios de IPS en 2014 hubo fraude y espera que este año se pueda modificar la legislación interna “porque sino el año que viene se volverá a cometer fraude”. Esperanzas pisoteadas“Yo fui maestro de primaria de dos actuales ministros y varios funcionarios, y hoy estamos sufriendo las consecuencias de decisiones políticas de un Gobierno que nos da la espalda”, señaló a este matutino el profesor Víctor Ángel Pierotti.“Pola” Carossini acompañó la marcha ayudada por su bastón. A paso lento, dijo presente y caminó toda la vuelta a la plaza. “Yo lucho por mi sueldo y por la pensión de mi marido que falleció, porque hace tres años me dejaron de pagar la pensión y no sé porqué. Para eso mi marido trabajó 40 años, horas y horas con la promesa de dejarme un buen pasar para cuando él ya no estuviera”, indicó. Las decisiones políticas del Gobierno renovador hicieron trizas la ilusión de este docente fallecido. Porque en la reglamentación del régimen jubilatorio del IPS se estableció que los pasivos -jubilados- no pueden cobrar más de diez mil pesos, entonces si entre jubilación y pensión superan, se debe renunciar obligatoriamente a uno. Por ello, ningún jubilado puede cobrar más de diez mil pesos, aunque actualmente la canasta familiar supere esa cifra. Este límite en los haberes es una realidad que sólo ocurre en Misiones. Contrarreloj“Hay colegas que murieron esperando que les pagaran las deudas, murieron esperando que el Gobierno les devolviera lo que nos quitaron”, señalaron los perseverantes maestros. Efectivamente, cada año fallecen trabajadores con cerca de 40 años de vida sacrificada y se van sin la tranquilidad de saber que dejan algún patrimonio a sus hijos. La caminata de los jueves la realizan en el sentido contrario a las agujas del reloj. ¿Será que lo hacen con la ilusión de frenar el tiempo y tener la posibilidad de ver que se hace justicia? Porque los meses pasan, los años pasan y las decisiones políticas y las concreciones burocráticas están tardando en llegar, extendiendo así la espera, prolongando la amargura. Una lucha que se hace largaCuando empezaron con las marchas el 24 de mayo de 2012, los jubilados veían el inicio de una nueva modalidad de lucha y visibilización de un reclamo histórico. Era imposible saber cuánto tiempo duraría, pero se está extendiendo más de lo que cualquiera hubiera esperado.Comenzaron usando un megáfono que se lleva colgado al hombro. Pero desde el año pasado, y con la intención de lograr mayor volumen durante los actos de cada jueves, incorporaron un parlante de mayor porte que funciona a baterías.“Mandamos a hacer el carrito para poder trasladarlo desde mi casa, porque si lo traemos en auto, no se consigue lugar para estacionar”, explicó a PRIMERA EDICIÓN Faustino “Tino” Fleitas, quien vive a cuatro cuadras de la 9 de Julio. Fleitas fue docente desde joven y su último cargo fue en la Escuela 470 de Puerto Libertad. Posteriormente asumió como supervisor y se jubiló hace 30 años.




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