MONTEVIDEO, Uruguay (Agencias y diarios digitales). El socialista Tabaré Vázquez, que sucede al popular exguerrillero José Mujica, asumió ayer la Presidencia de Uruguay comprometiéndose a honrar valores como la igualdad, la libertad y la tolerancia.Al igual que cuando fue electo, el pasado 30 de noviembre, Vázquez, quien fuera el primer presidente de izquierda del país en 2005, se desmarcó del estilo de Mujica, quien con su austeridad, lenguaje llano y discurso anticonsumista alcanzó fama planetaria.De impecable traje oscuro y hablar pausado, tras lamentar cómo “la violencia, el miedo, el terror, la intolerancia campean en distintas regiones del planeta”, Vázquez dedicó la mayor parte de su discurso de 24 minutos a recordar el pensamiento del prócer nacional José Artigas, que consideró “la génesis” de la identidad uruguaya.Valores artiguistas como la igualdad, la libertad, el respeto y la tolerancia “serán referentes” de su gobierno, aseguró.“Podremos y debemos proponer, analizar y discutir juntos con respeto sobre los distintos caminos para lograr la mejor educación pública para nuestra gente, para tener una salud de calidad para todos, una vivienda digna”, enfatizó.“En este momento tan particular que atraviesa el mundo me comprometo y les pido me acompañen a proclamar, difundir y honrar en todo momento esos principios y valores” de Artigas.El reconocido oncólogo de 75 años, con estilo cauto y respetuoso de los protocolos, que llevó por primera vez a la izquierda al poder en 2005, toma la conducción del país tras una transgresora gestión de Mujica, el exguerrillero que pasó en prisión más de una década de su vida.Para Vázquez, su predecesor va a ser “un punto de referencia de primer orden” y anticipó que hará hincapié en la continuidad de las políticas sociales que permitieron reducir la pobreza y la indigencia a mínimos valores históricos.“Hace exactamente diez años, desde este mismo lugar me dirigía a la Asamblea General del Poder Legislativo en ocasión de asumir la presidencia de la República Oriental del Uruguay. Hoy la vida me da una segunda oportunidad”, dijo en la apertura de su discurso que siguió a su juramentación.Al destacar los principios de independencia del país, hizo referencia a la atención a los más desfavorecidos y a la integración regional. “Estos valores serán los referentes axiológicos que inspirarán y animarán las políticas y medidas concretas que desde nuestro Gobierno impulsaremos”.La ceremonia de investidura se efectuó en el Palacio Legislativo de Montevideo, sede del Parlamento bicameral uruguayo. En el mismo acto también tomó posesión el vicepresidente del país y presidente del Senado, Raúl Sendic.Presentes y ausentesA la ceremonia asistieron los presidentes Dilma Rousseff de Brasil, Michelle Bachelet de Chile, Raúl Castro de Cuba, Rafael Correa de Ecuador, Horacio Cartes de Paraguay y Ollanta Humala de Perú, y decenas de delegaciones oficiales de todo el mundo.La gran ausente fue la presidenta de Argentina, Cristina Kirchner (quien inauguró sesiones en el Congreso argentino), cuyo Gobierno ha tenido rispideces con el uruguayo. Se trata de la primera vez que un mandatario argentino no asiste a un cambio de mando en Uruguay.También cancelaron su participación, a último momento, el vicepresidente de Estados Unidos Joe Biden y el mandatario venezolano Nicolás Maduro, el primero debido a una gripe y el segundo por la situación política en su país.Mujica, una referenciaFiel a su estilo hasta el último día, Mujica llegó a media mañana a la sede de la Presidencia en su ya famoso Fusca de color celeste. “Estoy feliz porque hace 30 años volvió la democracia y hace diez el pueblo llegó al gobierno”, dijo a la AFP María del Carmen Sosa, de 51 años, que con una enorme bandera sobre sus hombros se dirigía a la plaza donde Mujica y Vázquez protagonizarán el momento más esperado de la jornada, con el traspaso de la banda presidencial.“Tabaré es más estructurado y el ‘Pepe’ es más sencillo, pero los dos hicieron gobiernos buenos que siempre miraron al pueblo, a los más pobres, a los que los necesitan”, aseguró la mujer.Mujica, que deja el cargo con una popularidad superior al 60%, fue el senador más votado por lo que seguirá incidiendo en la política interna en los próximos cinco años.Vázquez admitió el domingo que Mujica “es toda una figura importantísima en el contexto nacional e internacional”. “Tiene que ser un punto de referencia de primer orden”, sostuvo.Para el doctor en Ciencia Política Jorge Lanzaro “a Vázquez le pesa la fama de Mujica”. “Es un contraste permanente, una rivalidad bastante sorda y a veces no tan sorda”, comentó a la AFP.Sin “viento de cola”A diferencia de Mujica, Vázquez recibió el gobierno sin el celebrado “viento de cola” que en los últimos años le imprimieron a la economía local los altos precios de commodities como la soja y la carne y la expansión de la región.Tras doce años de crecimiento económico ininterrumpido y desempleo en niveles históricamente bajos, la economía uruguaya deberá sortear un contexto regional en el que sus dos gigantes vecinos Argentina y Brasil muestran signos de desaceleración.Contener la inflación, que supera en más de un punto el rango meta del gobierno (3% a 7%) y mantener en línea un creciente déficit fiscal serán los desafíos de Vázquez y su equipo económico, que, como en la última década, será liderado por el vicepresidente de Mujica, Danilo Astori.Tras la concreción, en el período de Mujica, de viejas aspiraciones de la izquierda, como la despenalización del aborto, a la cual Vázquez se opuso durante su gestión, y la legalización del matrimonio homosexual, el flamante presidente deberá apuntar a la educación y una deteriorada infraestructura pero también poner en marcha la venta de marihuana bajo control estatal, algo que Mujica dejó pendiente.El autocultivo de marihuana y los clubes cannábicos ya están operativos.El responsable de que este fuera el primer país en Latinoamérica libre de humo de tabaco tendrá además que enfrentar la fase final del litigio que la multinacional tabacalera Philip Morris entabló en 2010 contra el Estado uruguayo. Hay equipoLos trece minist
ros que formarán el gabinete del nuevo gobernante de Uruguay, entre los que hay cinco mujeres, asumieron ayer sus cargos en el primer acto oficial tras recibir la banda presidencial.En una ceremonia en la Plaza Independencia, en el centro de Montevideo y frente a la sede de la Presidencia, los ministros firmaron el acta de toma del cargo.Los presidentes de varios países de Suramérica, el rey Juan Carlos de España, el secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), Ernesto Samper, y miles de uruguayos, que abarrotaron la céntrica plaza, fueron testigos de la ceremonia.De los ministros que integran el nuevo gabinete repiten los de Interior, Eduardo Bonomi; Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro; Turismo, Liliam Kechichian, y Ganadería, Tabaré Aguerre.Son nuevos los titulares de Desarrollo Social, Marina Arismendi; Trabajo, Ernesto Murro; Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa; Economía y Finanzas, Danilo Astori; Transporte, Víctor Rossi; Educación, María Julia Muñoz; Salud Pública, Jorge Bassoi; Vivienda, Ordenación Territorial y Medio Ambiente Eneida de León, e Industria, Carolina Cosse.Bonomi y Fernández Huidobro, que pertenecen al Movimiento de Participación Popular (MPP), liderado por el antecesor de Vázquez, José Mujica, fueron compañeros de armas en la guerrilla del Movimiento de Liberación Nacional (MLN-Tupamaros) y estuvieron presos en duras condiciones antes y durante la dictadura que gobernó el país entre 1973 y 1985.El Espacio 609, que forma parte del MPP, fue el sector más votado de la coalición de partidos más sufragada en las elecciones del pasado 26 de octubre y ocupa la mayor bancada en el Parlamento, con 6 de los 30 escaños.





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