POSADAS. Desagrado y bronca fue lo que sintió el guardaparque misionero Miguel Ángel “Yaguareté” Giménez cuando fue al cajero a cobrar su salario de enero y encontró que sólo le habían depositado 7,69 pesos. La razón, según pudo averiguar, es que las autoridades del Ministerio de Ecología le descontaron la totalidad del adicional de refrigerio y movilidad, que asciende a 6.800 pesos y representa el 60% de su sueldo total de bolsillo.Giménez tiene más de 22 años de servicio como guardaparque y, según explicó a PRIMERA EDICIÓN, el descuento “es una represalia y una persecución de parte de la ministra Viviana Rovira y del subsecretario de Ecología, Juan Manuel Díaz, contra los guardaparques que no se callan y que reclaman sus derechos”.Para justificar el descuento, los jefes del Ministerio dicen “de palabra” (porque no le mostraron nada escrito) que los que hacen guardia cobran y los que no hacen guardia no cobran.Sin embargo, Giménez puede demostrar que eso no es así y que el descuento fue arbitrario y discrecional. Justamente por eso denuncia que hay persecución: “Yo tengo la fotocopia del recibo de sueldo de enero de un compañero guardaparque que tiene un gravísimo problema de salud, se enfermó trabajando y le descontaron la mitad del adicional de movilidad y refrigerio. Pero hay otro caso de otro guardaparque que hace cinco meses no pisa el Parque y hace tres años no realiza ninguna guardia e igualmente le pagan el 100% del adicional, entonces esto es una clara persecución”, afirmó.Cree que el “apriete” viene porque hace dos años, en 2013, reclamó que el Ministerio les provea de elementos para trabajar y cumpla con los derechos que les corresponden, y ante la falta de respuestas, en noviembre de 2014, volvió a salir públicamente a criticar la gestión. “Desde enero de 2013 hasta enero de 2015 seguimos igual o peor, no recibimos nada, no tenemos comunicación ni movilidad, compraron camionetas pero solo las usan los jefes en Posadas, en los Parques no hay nada. No tenemos radio, no tenemos elementos de trabajo. En noviembre pasado yo conté toda esta situación en una entrevista y eso les molestó”, sostuvo.Con 22 años de experiencia, el salario del guardaparque, con todos los adicionales, llega a 12 mil o 13 mil pesos de bolsillo, pero menos de 4.000 pesos están en blanco; el resto es en negro. “Nuestro aguinaldo refleja nuestro sueldo en blanco: no llega a 2.000 pesos”, contó Giménez.Asimismo, dijo que este mes no tiene cómo subsistir, a pesar de padecer un grave problema de salud que lo obliga a viajar y tener que recurrir a un tratamiento médico: “Con siete pesos no puedo vivir. Mi sueldo llega a casi 13 mil pesos, tengo descuentos mensuales que no superan los 4.000 pesos, pero este mes cobré sólo 7,69 pesos, por el descuento arbitrario del adicional de refrigerio y movilidad”, lamentó.En nombre de otros compañeros guardaparques que no se animan a reclamar públicamente, pero que están en situación parecida, el protector de la naturaleza expresó que “nuestro reclamo es que nos paguen todo lo que nos deben y que nos devuelvan los cinco días por mes que nos están descontando”.Sobre este punto, recordó que “en 2012 nos pagaban 20 días de guardia por mes, desde ese año en adelante, cada dos o tres meses nos vinieron sacando un día y ahora estamos cobrando solamente quince días. Con los ministros anteriores nunca tuvimos problemas con el sueldo, los problemas recién aparecieron con la ministra Rovira y el subsecretario Juan Manuel Díaz”.“Los guardaparques somos guardaparques, no mendigos. Ellos quieren que mendiguemos todas nuestras necesidades y no es así. Nosotros reclamamos nuestros derechos y por eso nos castigan con el sueldo”, enfatizó el trabajador de la naturaleza.Detalló que “el último uniforme nos lo dieron el 4 de marzo de 2013, una camisa, un pantalón y un borceguí. Imagínense el deterioro que sufre el uniforme en las tareas de monte, en la lluvia. Yo actualmente, para hacer guardia, uso el uniforme y alpargata, porque es lo más barato”.Contundente, Giménez desafió: “Si me quieren desmentir, los desafío a un debate público para aclarar cómo trabajamos los guardaparques”, disparó.Y luego recordó que “en 2008, el gobernador Closs firmó un decreto que obligaba, en un plazo de 90 días, a las autoridades del Ministerio (de Ecología a) redactar y aprobar el Estatuto del Guardaparque de Misiones, pero pasaron seis años y seguimos igual, todavía estamos esperando”.“Con el Estatuto podríamos plantear nuestros reclamos y tendrían que cumplirlos inmediatamente, lo que pasa es que ellos no podrían seguir manoseándonos como lo vienen haciendo, por eso es que no sacan el Estatuto”, finalizó Miguel Ángel “Yaguareté” Giménez.Conflictos de larga dataLos conflictos entre las autoridades del Ministerio de Ecología (Rovira y Díaz) y los guardaparques vienen desde hace por lo menos seis años. No se incorpora nuevo personal para cubrir los cambios de guardia, no tienen equipamiento de trabajo como vehículos, camionetas y radios para comunicarse, no les entregan uniformes ni víveres para el tiempo que deben pasar en el monte. Esta situación fue denunciada en numerosas ocasiones por la Asociación de Guardaparques de Misiones (Agumis).El enfrentamiento más fuerte ocurrió el año pasado, cuando el Ministerio impulsó la construcción de un camino asfaltado en medio del Parque Provincial Moconá, un área protegida de máxima prioridad, para dar ingreso a un emprendimiento turístico hotelero. Los guardaparques se opusieron tenazmente, hasta que el proyecto se disolvió.





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