BUENOS AIRES (NA). El miércoles se conmemora en todo el mundo el Día Mundial Contra el Cáncer. En este marco, los especialistas destacan que los métodos de diagnóstico por imágenes son herramientas imprescindibles para el manejo del paciente con esta enfermedad. Recordemos que el cáncer está caracterizado por la proliferación descontrolada de sus células y por la capacidad de invadir tejidos vecinos y a distancia, interfiriendo con el funcionamiento normal de los órganos, por lo que la detección temprana es considerada fundamental por los especialistas para mejorar la calidad de vida de los pacientes.En ese sentido “el tomógrafo por emisión de positrones (en inglés PET), es un equipo que obtiene imágenes del interior del organismo luego de la administración al paciente de pequeñas cantidades de sustancias radioactivas”, destacó la especialista en Medicina Nuclear Ana Cristina Zarleng, coordinadora del Servicio PET-CT de Argus Diagnóstico Médico y médica del Servicio de Medicina nuclear del Instituto Ángel Roffo. Detalló que “cada sustancia identifica una determinada función celular” y especificó que “las células normales al transformarse en cancerígenas incrementan su metabolismo necesitando más energía, la cual es tomada de la glucosa”. Destacó que “el examen PET no es un método invasivo, requiere únicamente de la administración endovenosa de las sustancias radiactivas, brinda un diagnóstico precoz del cáncer, mejorando así el pronóstico del paciente, además ofrece una evaluación temprana de la respuesta al tratamiento instituido, identifica sitios a biopsiar y permite planificar la radioterapia”, dijo la experta en Medicina Nuclear.Dado que el PET no aporta información anatómica se trabaja con imágenes híbridas obtenidas por la fusión de sus imágenes con las generadas con Tomografía Computada (TC) o con Resonancia Magnética (RM), que sí brindan información anatómica, de esta manera las imágenes híbridas morfo-metabólicas mejoran la precisión diagnóstica. Prevención Por otro lado la Organización Mundial de la Salud (OMS) estimó que podría reducirse un 30% la mortalidad por cáncer, disminuyendo los factores de riesgo, mediante la simple adopción de hábitos y conductas saludables, la educación y la implementación de programas de detección temprana. Entre ellos, consumir frutas y verduras, realizar actividad física, reducir el consumo de tabaco y alcohol, y mantener un adecuado índice de masa corporal. Evitar exposición a tóxicos, reducir la exposición a las radiaciones solares.




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