POSADAS. Cuando llega el clima veraniego, no sólo de los golpes de calor o los rayos ultravioletas debe tener cuidado una persona, sino también de los “bichos de verano”. Esos animalitos que con una sola picadura pueden llegar a ser mortales para el ser humano. En las últimas semanas se conocieron varios casos de accidentes con estos animales. Un joven de San Antonio tuvo que ser internado y le colocaron el antídoto contra la taturana, luego de tener contacto con esta mientras se bañaba en un arroyo. También, la semana pasada, una mujer tuvo un accidente con una “besuqueira”, una especie de chinche. En este sentido, todos los años cuando la temperatura empieza a elevarse aparecen estos casos, sin embargo, no varían mucho las estadísticas, aunque esto también se da porque muchos médicos no informan de los accidentes e incluso, hay pacientes que no concurren a los centros de salud. Insectos, a la cabeza“En verano, el mayor número de accidentes se da con insectos: abejas, avispas, hormigas. Y en este casos los grupos de riesgo son los niños y las personas alérgicas en general, porque ante la sola picadura de estos, la persona se somatiza e inflama, más allá del área de la picadura y esto no es normal y nos indica que la persona es alérgica”, indicó el jefe del Programa de Animales Venenosos dependiente del Ministerio de Salud Pública de la provincia, Roberto Stetson. Este hombre, aún de vacaciones es consultado por profesionales de otras provincias, por accidentes de personas con animales venenosos. Según comentó a PRIMERA EDICIÓN, “el año pasado no hubo variaciones con respecto a años anteriores, las cifras más o menos se mantienen. Solamente recibimos información de los distintos centros asistenciales sobre accidentes con arañas, que no especifican qué tipo es, con escorpiones y de los ofidios venenosos”. “Con respecto a esto, no hemos encontrado variaciones de los períodos anteriores, pues en el programa hacemos registros desde hace varios años. En general, estamos en un área subtropical donde existen especies venenosas de distintos tipos, podemos decir que tenemos el récord de estos ejemplares”, aseguró. Stetson contó que en nuestra provincia “tenemos siete especies diferentes de Yarará, en tanto que corales hay cuatro y una sola especie de cascabel. Es la provincia que más especímenes hay”. Y añadió: “con respecto a las arañas, en el país solamente hay tres de importancia médica, que son: las que se encuentran en los galpones, cuadros, la mal llamada bananera y la viuda negra. De estas tres, solamente las dos primeras se encuentran en Misiones y los accidentes no son muy frecuentes. Y en el caso de los escorpiones, hay una gran cantidad de accidentes, y más precisamente en la ciudad, porque el espécimen que produce estos, están más domiciliados”. “Estos animales aparecen siempre en los climas calurosos, por eso se denominan de verano. Pero no aparecen cuando hace mucho calor, ya cuando la temperatura es arriba de los 30 grados a ellos les afecta la actividad biológica, como a todos los animales en general”, indicó.Stetson también comentó que “hay mucho bichos que pueden aparecer durante el verano, hay uno por ejemplo que se llama bicho de fuego, que es un cascarudito que al apoyarse deja una lesión parecida a una quemadura. Es tan pequeño que se hace difícil verlo, con sólo aplastarlo, éste produce la herida. La particularidad es que las lesiones son lineales, queda como una raya roja y depende de la cantidad de veneno que libera puede ser peligrosa”. “Es un bicho al que se lo conoce en todo el mundo, incluso los chinos usaban su polvito como afrodisíaco. He visto casos muy importantes en pediatría, pero no mortales. Deja un ardor muy molesto y las lesiones tardan mucho en revertirse”, agregó. El biólogo comparó algunos casos, “en las picaduras de abejas, se puede utilizar hielo para la zona donde fue picada la persona. Pero en caso de los escorpiones no, estos datos hay que tener en cuenta”. Consultado sobre accidentes recientes y extraños, el jefe del programa respondió: “Recientemente vi un caso de un hombre con ura, que si bien no es venenoso, es muy dolorosa. Esta persona se fue a pescar a un arroyo en el interior y regresó con diez heridas de ura en su pierna, primero pensó que se le habían infectado las picaduras de jejenes, pero en definitiva se desarrollaron como ura. Primero se les extrajeron siete y después las restantes”. Por último recomendó: “Cuando las personas van a hacer actividades al aire libre, tienen que tener en cuenta la precaución, usar repelentes, remeras mangas largas, calzados o botas. Es importante que la gente tome estas medidas preventivas”.





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