OBERÁ. La cinematográfica historia de Ariel Leites Do Santos (44), “el hombre que volvió de la muerte” después de permanecer desaparecido durante cuatro años tras fingir su muerte en el río Uruguay, sumó en las últimas horas un nuevo capítulo. El misionero radicado en Brasil se presentó ayer a la mañana ante la Justicia de Oberá, que le prohibió la salida del país, le exigió una fianza de 100 mil pesos y lo llamó a responder la próxima semana en indagatoria.Así lo aseguraron las fuentes a PRIMERA EDICIÓN, que se transformó en el primer medio en encontrarse con Leites Do Santos en su regreso a la provincia. “Nunca hubo un intento de fraude, fue una decisión para proteger mi vida y mi familia”, aseguró (ver nota relacionada).La llegada del protagonista de la historia al Juzgado de Instrucción 1 de Oberá, actualmente a cargo del magistrado subrogante Horacio Heriberto Alarcón, se produjo minutos después de las 8 en compañía de su representante legal, el abogado Silvio Contreras.“Él se presentó voluntariamente para notificarse de la instrucción de la causa, la cual desconocía”, afirmó a este diario Contreras, quien confirmó que finalmente se concedió la exención de prisión que había solicitado en las últimas horas para su defendido.Para que eso suceda, según fuentes de la investigación, Leites Do Santos debió asumir el pago de una caución real de 100 mil pesos, la que cumplió mediante la presentación de bienes en garantía, tanto suyos como de familiares y amigos.Una vez consumado ese trámite, la Justicia le prohibió la salida del país, al menos hasta que sea llamado a declaración indagatoria. Ese acto sucederá durante la próxima semana. Además, en caso de que dicha prohibición se extienda, deberá comparecer ante el Juzgado hasta tanto avance la causa.El expediente que lleva su nombre nació el domingo 2 de enero de 2011. Leites Do Santos -que en ese momento vivía en Oberá- pasaba la tarde junto a quien era su mujer y sus hijos en un balneario del río Uruguay a la altura de Panambí cuando imprevistamente desapareció de la escena.Enseguida se iniciaron rastrillajes que duraron varias semanas y que abarcaron casi 100 kilómetros de río. Sin embargo, el hombre jamás apareció y entonces se abrió una causa por “desaparición de persona”.El caso se mantuvo bajo ese título hasta que una aseguradora denunció a quien en su momento era su mujer y un presunto conocido por “intento de estafa”, ya que ambos habrían intentado cobrar un seguro de vida que estaba a su nombre.Nada más se supo del hombre hasta el último martes, cuando el sitio “Visitemos Misiones” (www.visitemosmisiones.com) publicó la investigación de una periodista de Leandro N. Alem en la que constaba que Leites Do Santos había reconstruido su vida con otra mujer en Curitiba, capital del estado brasilero de Paraná, a unos 800 kilómetros del lugar donde había desaparecido.El caso tomó rápidamente repercusión nacional. Ayer finalmente el hombre más buscado se presentó ante la Justicia y la próxima semana tendrá la oportunidad de explicar el por qué de su decisión. “Nunca hubo un intento de fraude, fue una decisión para proteger mi vida y mi familia”Tras cumplir con los trámites judiciales, que le llevaron prácticamente toda la mañana de ayer, Leites Do Santos aceptó encontrarse por primera vez con un medio de comunicación en su regreso al país y a la provincia. Fue una jornada que comenzó temprano en la madrugada, con el retorno a Oberá, y continuaba anoche, con el reencuentro ante amigos y familiares.“No puedo dar detalles antes de hablar con el juez, pero quiero que se sepa que nunca hubo un intento de fraude como se dijo por ahí. Aquel fue un día difícil para mí y, según mi criterio en ese momento, no tenía otra opción para proteger mi vida y la de mis seres queridos. Fue una decisión repentina”, le contó el hombre a PRIMERA EDICIÓN a la salida del Juzgado. Leites Do Santos aseguró que en el primer momento no tomó dimensión de lo que generó su desaparición. De todas maneras, si hubiese sido diferente, tampoco habría considerado conveniente hacerlo. “No supe todo lo que había ocurrido hasta un buen tiempo después. Incluso hay muchas cosas que me entero ahora. No tuve chances de aclarar cuando supe lo que ocurría. Debía ser así, era lo mejor”, explicó.El entrevistado contó que fueron años duros en el extranjero y que la decisión del destino, Curitiba, también fue casual, quizás porque sabía que no tenía conocidos en esa ciudad. Llegó allí e inmediatamente solicitó permiso de residencia sin ocultar su identidad. Fueron varios meses en los que vivió de la solidaridad de otros argentinos.Leites Do Santos cuenta que dos meses después de su desaparición decidió llamar a su mujer actual a punto de dar a luz para que se mudara a Curitiba junto a él. Cerca de un año después, ya con su primer hijo en común, tomó la decisión de dar aviso a su familia.“Hace mucho más de un año que me contacté con mi familia. Primero hablé con mi hermana para ver si podía ver a mis padres. No sé por qué ellos nunca aclararon que vivía en Brasil, porque empecé a tener relación con ellos y con otra gente hace un buen tiempo”, relató, tras lo cual narró que “tenía la opción de seguir desaparecido, pero se dio un hecho que me permitió volver y, sobre todo, ayudar a mis hijos. Es por eso que uno de ellos actualmente vive conmigo, el mayor ya fue a visitarme y la más chica iba a hacerlo en estos días, justo cuando se desató toda esta polémica.Sobre los motivos de ese “escape”, Do Santos aseguró que tenía deudas como cualquiera, pero que no dejó un tendal de acreedores. También que desconocía la existencia del seguro de vida y que los motivos que lo llevaron a tomar dicha decisión eran importantes. “Quizás hoy tomaría otra decisión. También entiendo que mi exesposa piense que abandoné a mis hijos. Se puede entender como un abandono. Pero lo hice para protegerlos”, reflexionó, tras lo cual
agregó que volvió “para saber qué es lo que pasa, porque nunca tuve ninguna notificación”.Do Santos aún no sabía anoche dónde se alojaría hasta el momento de la indagatoria. “Lo único que quiero es que dejen en paz a mi familia. Quiero que termine todo este tormento para ellos. Vine a responder ante la Justicia y pido perdón a los que causé daño. Esto también me sirvió para darme cuenta sobre quiénes son mis verdaderos amigos”, lanzó Leites, tras lo cual aseguró que con sus padres mantiene una relación distante pero que tiene un vínculo especial con una de sus hermanas, con la que se reencontró ayer. “Si hubiera querido ocultarme o desaparecer no habría mantenido mi identidad, ni creado una cuenta en una red social. Lo bueno de todo esto es que hoy volví a abrazar a mi hermana”, cerró.





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