PUERTO IGUAZÚ. Todo comenzó con la búsqueda de una madre y terminó de la peor manera. El martes 20, cerca de las 22, Cintia Urunaga (26) se acercó a la comisaría local y manifestó que su hijo de diez años se ausentó de su domicilio del barrio Belén y no había regresado. Posteriormente, los agentes policiales de la seccional Segunda, junto a vecinos y amigos del menor realizaron una intensa búsqueda casa por casa y las inmediaciones del barrio, pero no encontraron al menor. Una hora después bomberos voluntarios de Iguazú informó el hallazgo del cuerpo sin vida de un chiquito en el techo de una vivienda familiar, ubicada a pocos metros del hogar de la denunciante. Así se confirmó la peor noticia. La consternación de familiares y amigos se incrementó cuando en el lugar se hicieron presentes el juez de Instrucción de turno, junto al secretario judicial, personal de la citada comisaría y el médico policial, quien determinó que el menor fallecido era quien minutos antes estaban buscando por la zona. Las pericias determinaron que el niño falleció como consecuencia de una electrocución que le provocó un paro cardiorrespiratorio traumático, según el informe oficial.Luego personal de Emsa realizó los trabajos periciales en forma conjunta con efectivos policiales y judiciales, a través de los cuales determinaron la presencia de un cable eléctrico que daba fuga en el techo, lo que habría provocado la muerte de la víctima apenas hizo contacto con una chapa conductora. El cuerpo del infortunado niño fue trasladado hasta la Morgue Judicial de Posadas, donde se le practicó la autopsia.




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