BRASILIA, Brasil (AFP-NA). El nuevo ministro de Hacienda de Brasil, Joaquim Levy, anunció una revisión de tributos como parte del programa de ajuste fiscal que adoptará para tratar de reactivar el crecimiento de la mayor economía de América Latina.“Posibles ajustes en algunos tributos serán también considerados, especialmente aquellos que permitan aumentar el ahorro doméstico”, declaró Levy al asumir formalmente el cargo y anunciar su equipo de trabajo.Economista ortodoxo de 53 años, Levy reafirmó el compromiso del segundo gobierno de Dilma Rousseff en un ajuste fiscal que permita recuperar el equilibrio en las finanzas públicas para retomar el crecimiento y atraer inversiones.“El reequilibrio fiscal de 2015 y el cumplimiento de las metas fiscales en 2016 y 2017 (…) serán el fundamento de un nuevo ciclo de crecimiento”, sostuvo durante su primer discurso como ministro de Hacienda.En ese sentido, enfatizó que el ajuste en las cuentas públicas “ya comenzó”, al referirse a las recientes medidas que restringen el acceso al seguro de desempleo y la pensión por muerte.Esto “evitará excesos en la concesión de nuevos beneficios y fortalecerá el sistema, permitiendo que las políticas sociales del país, que han sorprendido al mundo, puedan ser todavía mejores al corregir las eventuales distorsiones”, apuntó.Durante el primer gobierno de Rousseff (2010-2014), la séptima economía del mundo se desaceleró. De una expansión del PIB de 7,5% en 2010, pasó a una proyección muy cercana a cero en 2014.Al magro crecimiento se suma el déficit en la balanza comercial, un menguado ahorro fiscal y una inflación del 6,5% a noviembre de 2014, en el techo de la meta oficial. Una bomba de tiempo que Levy deberá desactivar.“En los próximos cuatro años, de una forma u otra, nuestra economía se transformará. La combinación de fortalecimiento fiscal con medidas (…) que aumenten el ahorro, disminuyan el riesgo de inversiones, inclusive en infraestructura, y den confianza e independencia a la iniciativa privada, permitirán esa transformación”, sostuvo.Primer déficit en catorce añosBrasil registró en 2014 un déficit de 3.930 millones de dólares en su balanza comercial, el primer saldo en rojo en catorce años, anunció el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior.El año pasado las exportaciones alcanzaron 225.101 millones de dólares, y las importaciones 229.031 millones de dólares.Fue el primer resultado negativo en la balanza comercial desde 2000 y el peor desde 1998, cuando el déficit fue de 6.600 millones, destacó la prensa local.Una caída mayor a la esperada en las materias primas, principalmente en el mineral de hierro (utilizado para el acero); el frenazo en Argentina, uno de los principales socios comerciales de Brasil; y los gastos en la importación de combustible contribuyeron al resultado, según explicó el secretario de Comercio Exterior, Daniel Marteleto Godinho.En 2013, la mayor economía de América Latina cerró con superávit comercial de U$S 2.500 millones.El mercado ya esperaba un resultado negativo, debido a la marcada caída de las ventas de productos manufacturados, y las dificultades económicas que enfrentan varios socios comerciales de Brasil.Las exportaciones a Argentina, por ejemplo, cayeron en el año 27,2% -principalmente por la venta de vehículos- y en todo el bloque Mercosur, 15,2%.Argentina fue el cuarto comprador de productos brasileños (14.300 millones de dólares), por detrás de China (40.600 millones) y Estados Unidos (27.100 millones).La venta de productos manufacturados cayó 13,7% (a 80.211 millones de dólares), lo mismo que semifacturados (-4,8% a 29.066 millones de dólares) y materias primas (-3,1% a 109.557 millones).En lo que respecta a las importaciones, subieron las compras a Europa del este (10,1%) y Oriente Medio (8,5%), mientras que cayeron las de los países Mercosur (9,8%) -Argentina -14,1%-, Unión Europea (8%), América Latina y Caribe sin contar Mercosur (6%), Estados Unidos (2,7%) y África (2,2%). “Manos de tijera”Exempleado del FMI y economista ortodoxo, Joaquim Levy, tomó ayer el timón de las finanzas de Brasil con la misión de enderezar su rumbo. Apodado “manos de tijera”, el nuevo ministro de Hacienda anuncia tiempos de recorte y austeridad para la mayor economía de América Latina.Levy trabajó con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en los ‘90 y tiene por delante una ardua tarea: ajustar el cinturón de las finanzas sin tocar los programas que han beneficiado a los más pobres en los últimos doce años de gobierno del Partido de los Trabajadores (PT, izquierda), como prometió la mandataria.Trabajador incansable, Levy fue apodado por la prensa “manos de tijera” por los recortes que impuso en las finanzas públicas cuando se desempeñó como secretario del Tesoro, entre 2003 y 2006, bajo el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, padrino político de Rousseff.El nuevo ministro solía increpar a sus colaboradores por incluirlo en clase ejecutiva en los vuelos. “Con ese dinero, viajan dos”, reclamaba Levy, según recuerda el diario O Estado de São Paulo.




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