OBERÁ. La Asociación Protectora de Animales de esta ciudad viene trabajando hace mucho tiempo en evidenciar los daños que producen a las mascotas el uso de los explosivos, utilizados habitualmente en esta época del año.En un paso importante, en la sesión ordinaria de la última semana, el Concejo Deliberante aprobó un proyecto cuyo objetivo específico es ajustar los controles y a la vez buscar diseños integrales de prevención hasta lograr la prohibición de estos elementos que acarrean todo tipo de peligros e inconvenientes y que ya tantas ciudades han alcanzado.Andrea Sosa, referente de la Protectora, explicó que “es una campaña de concientización, de información, sobre todo destacando el daño que producen en las personas, animales y medio ambiente los explosivos. En esta época, que es muy angustiante, sólo queremos tratar de generar el respeto a los demás. Es una causa justa”.El proyecto, que busca generar un marco legislativo consensuado, fue presentado por iniciativa del concejal Abel Aguzezko en conjunto con la Asociación. En él se hace mención a una ordenanza vigente, la 2.275, que establece la prohibición de la venta ambulante de pirotecnia. “Es una norma que no se cumple. Como no hay controles, vemos cómo los puestos de venta callejera proliferan en estos días”, denunció Andrea Sosa. “Hablamos con las diferentes áreas municipales, queremos que hagan cumplir la ordenanza. Además, venden artefactos explosivos que no tienen habilitación y tampoco las normas que rigen la calidad de la pirotecnia. Representan un peligro, año a año vemos los accidentes que provocan”.Los explosivos no sólo dañan a los animales: también provocan momentos de terror a los autistas, personas con síndrome de Rett, a los abuelos, enfermos, discapacitados, bebés, etcétera. Para mitigar el daño se puede tomar algunos recaudos como proteger los oídos con tapones de algodón o crear ruidos cotidianos para “enmascarar” los estallidos. También facilitar a las mascotas un lugar donde puedan refugiarse, nunca dejarlos atados, porque entran en pánico y pueden ahorcarse o desnucarse con su propia correa. Se puede recurrir a los médicos veterinarios que les dé medicación para atenuar el daño. Por otro lado, es aconsejable que tengan identificación, por si se pierden.





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