ENCARNACIÓN, Paraguay. La Entidad Binacional Yacyretá fue la encargada de crear esta Feria Municipal que, de manera popular, es conocida como “La Placita” en esta ciudad. Hasta allí llegan, desde el mes de septiembre, vendedores de frutas de todas partes del país a ofrecer sus productos, y se quedan en el lugar, aproximadamente, hasta febrero. Para hacerlo, es necesario pagar un canon que se encarga de cobrar la Municipalidad local, con la intención de mantener las mínimas condiciones de trabajo para los productores del municipio y del resto del país que encuentran allí, un lugar donde vender sus productos.El problema es que esto no pasa. En el plano de la contrucción edilicia fueron planificados los sanitarios, los que se construyeron pero a medias, porque hasta el momento no fueron habilitados. Es más, el último invierno “amigos de lo ajeno” se robaron las puertas, los inodoros y hasta las duchas. Nadie se preocupó por reponerlas y la situación desencadenó que el lugar se llene de heces, lo que genera un olor insoportable. Otro de los problemas que aquejan a los vendedores de frutas como sandías, melones y otras de estación, es que ofrecen sus mercaderías por varios días apostados bajo un sol que no da tregua. Son alrededor de cuarenta los vendedores que trasladan sus producciones en camiones y se instalan en puestos con improvisadas carpas. Algunos oferentes llegan al lugar, cuyo administrador es Juan de la Cruz Lisboa, con sus hijos pequeños, lo que agrava aún más este penoso cuadro, ya que no disponen de sanitarios ni agua para el aseo básico. Incluso, los niños suelen utilizar parte del predio para hacer sus necesidades fisiológicas. El lugar de ventas es un foco de infecciones y de alto riesgo ambiental. Paradójicamente, linda con el “Parque de la Salud”.A pesar de tratarse de un bien útil para la comunidad toda por la importante venta de frutas en esta época del año, la Municipalidad, administrada por el intendente Joel Maidana, se desentendió de los problemas mencionados, pero no así de cobrar el canon por “derecho de puesto” a los vendedores, basado en la ordenanza número 210/2013. Sobre los arreglos necesarios para poder trabajar en un ambiente saneado, el intendente argumentó que el mantenimiento de la feria permanente es responsabilidad de la EBY.Sin embargo, como en cualquier otro lado, al recibir la obra, la administración comunal asume responsabilidad de tener en condiciones el sitio. El aspecto de este espacio contrasta notablemente con el crecimiento urbano de la capital de Itapúa, donde se observan grandes inversiones privadas. En “La Placita”, y otros sitios públicos, se evidencia el poco o nulo acompañamiento de la Municipalidad.La comunal no puede argumentar falta de recursos para realizar obras de progreso o mantener en buenas condiciones los espacios públicos, porque los ingresos tienen directa relación con las millonarias inversiones privadas. Demás está decir que tanto feriantes como clientes necesitan de un espacio saneado para continuar trabajando.




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