POSADAS. Concientización. De eso se trata. De entender que la responsabilidad no le cabe solamente al otro. Alrededor del 30 % de las víctimas fatales del tránsito en Misiones durante 2014 se encontraban alcoholizadas, según estadísticas oficiales. Ese número equivale nada más y nada menos que a 80 vidas que podían haberse salvado en el año, pero que se perdieron a causa de la bebida.El dato no es menor y marca a las claras un grave patrón cultural con el que deben lidiar a diario las autoridades de control, principalmente durante los fines de semana. Los números vuelven a hablar: en lo que va del año la Policía provincial ya detuvo a 521 conductores por circular alcoholizados. “Esa realidad se refleja también en el incremento de fallecidos por hechos de despiste. Realmente es necesario un cambio cultural para reducir esas cifras”, le explicó a PRIMERA EDICIÓN el comisario mayor Juan Antonio Gauna, jefe de la Dirección de Seguridad Vial de Misiones, desde donde llevan adelante distintos trabajos de concientización.Gauna confirmó que las estadísticas hablan de alrededor de 30% de alcoholizados en la lista de víctimas fatales registradas en Misiones desde enero hasta hoy y reiteró que una buena parte de ese número aparece registrado en despistes en los que no participó un segundo rodado.“El mayor porcentaje de alcoholizados generalmente se encuentra en los vehículos que despistan solos. Este año hubo un aumento del 11% en ese tipo de hechos con consecuencias fatales”, explicó el funcionario policial, quien reveló que durante 2014 ese tipo de siniestros ya ocupa el 21% del total en contraste con el apenas 10% con el que había cerrado el año pasado.Efectivamente, “el alcohol al volante mata”, como lo popularizó una de las tantas campañas publicitarias de prevención que se difundieron en los últimos años. Gauna reconoce que, más allá de las cifras, “se observa una mayor concientización en, por ejemplo, el uso del casco en los motociclistas o el del cinturón de seguridad en los automovilistas”. Sin embargo, la cuestión del alcohol sigue vigente como una de las problemáticas sociales de incidencia en hechos fatales.“El mayor porcentaje de alcoholizados se da en los motociclistas. Y lo preocupante es que, en líneas generales, muchos de ellos son menores”, refiere el comisario, quien agrega que esa situación se observa principalmente los fines de semana “en balnearos, camping o a la salida de los locales nocturnos”.En ese sentido es que la Policía lleva adelante desde hace varios años el operativo “Finde Seguro”, que se desarrolla a lo largo y ancho de toda la provincia con colaboración de las distintas comisarías y unidades regionales.Ese trabajo sumado a los operativos regulares que se realizan durante la semana fue el que arrojó otro número que llama a la reflexión: en el año la fuerza provincial procedió a la detención de 521 conductores que excedían el límite permitido, que es de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre. “El conductor tiene que concientizarse que está llevando un amigo, a su familia, a quien sea, y que además es responsable del que va en el otro vehículo o caminando. El alcohol te afecta sí o sí, sea 0,2 o 0,3 gramos por litro en sangre. Por eso es que lo ideal sería que se apruebe la ley de tolerancia cero”, opina Gauna, en relación con el proyecto de ley presentado semanas atrás en el Senado Nacional.El director de Seguridad Vial apuntó también a otra falta grave que es muy común actualmente y que muchas veces es subestimada por los propios conductores. Se trata del uso del teléfono celular al momento del manejo. “Un segundo de desconcentración puede provocar una muerte”, advierte.Ya sea por el drama del alcohol, por el desapego a las velocidades máximas permitidas o por la falta de elementos de seguridad, desde la Dirección de Seguridad Vial apuestan a la concientización y la educación para generar un “cambio cultural”, tal como lo conceptualiza Gauna. Y con razón.“Hemos realizado una planificación a largo, mediano y corto plazo con el objetivo de llegar a ese ‘cambio cultural’ mediante la educación y la concientización. Para eso, más allá de lo que se pueda hacer en el campo de acción, contamos también con un gabinete de educación que ya dictó 282 cursos de educación en el año en distintas escuelas de la provincia”, contó Gauna. La apuesta es trabajar con los más chicos para que crezcan conductores responsables. En algunas provincias del país ya existen hasta materias dedicadas a tal fin. “A futuro sólo queda la educación. Esa es la base para cambiar la situación”, finaliza el funcionario policial unos pocos días antes de que finalice el año y comience otro que, ojalá, sea alentador en materia de tránsito.




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