Darmstadt, Alemania (AFP-NA). Por primera vez en la historia, un módulo terrestre logró tocar suelo en un cometa, marcando un nuevo hito en la carrera espacial. Tras una misión angustiante, de siete horas, Philae se soltó ayer de la sonda Rosetta, a 500 millones de kilómetros de la Tierra, para recorrer 22,5 kilómetros y llegar al cometa 67P/Churyumov-Guerasimenko. El Centro de Control de Operaciones de la Agencia Espacial Europea (ESA), en Darmstadt (Alemania), recibió primero la telemetría de Philae pero, como si faltara algo más de suspenso, solo 28 minutos y 20 segundos después se confirmó que había descendido con éxito. A las 13.03 (hora argentina), los aplausos liberaron la tensión que se había apoderado desde el martes del Centro de la ESA en Darmstadt (Alemania), donde investigadores no se despegaron de los monitores en el seguimiento minuto a minuto de esta hazaña.La transmisión vía streaming se concentraba en cinco investigadores, entre ellos una mujer, quienes recibían de primera mano las señales de Philae.Pero la primera sonrisa del día se dio a las 6.03 (hora argentina), con la confirmación de la separación Philae. La señal, que también tardó 28 minutos y 20 segundos en llegar a la Tierra, confirmó además que el inicio de la misión había cumplido el itinerario.Jean-Jacques Dordain, director general de la ESA, celebró el logro y lo calificó como “un gran paso para la civilización humana”. En su breve discurso resaltó los años de trabajo para lograr por primera vez llegar a un cometa y destacó que se trató de una labor de investigadores de 29 naciones de Europa, con el apoyo de expertos de otras latitudes.Dordain reiteró que esperan años de investigaciones, que con seguridad darán noticias importantes para la humanidad.El contacto en el espacio se produjo tras una odisea de más de una década y 6.400 millones de kilómetros de recorrido interplanetario, que costó 1.300 millones de euros.El viaje espacial iniciado en marzo de 2004, empezó con la sonda sobrevolando varias veces Marte y la Tierra para tomar impulso utilizando la fuerza gravitacional de los planetas y así ganar velocidad.Luego tuvo un período de hibernación que le permitió ahorrar energía, antes de ser “despertada” nuevamente desde la Tierra al aproximarse a su meta.Los cometas son agregados de polvo y hielo primordial, escombros restantes del proceso de formación del Sistema Solar ocurrido hace 4.600 millones de años.Por eso Philae intentará analizar directamente con sus instrumentos esta “bola de nieve sucia” y descifrar las claves para comprender cómo los planetas se formaron alrededor del Sol.Una de las teorías es que los cometas, al interactuar con la Tierra, ayudaron a sembrar la vida en ella, al traerle agua y moléculas orgánicas.Si todo sale bien, Rosetta y su robot seguirán enviando información cuando el cometa esté en el punto de su trayectoria más cercano al Sol, en agosto de 2015.




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