POSADAS. Se cumple un año de la problemática que empezaron afrontando poco menos de una decena de viveristas de la localidad de Montecarlo, debido a que sus establecimientos han sido clausurados, porque según la Resolución 930/2009 del Senasa (Servicio Nacional de Sanidad Agroalimentaria), no se ajustaban a determinadas normas.Es que la misma establece entre otros puntos, “que las plantas deben ser producidas bajo cubierta, protegidas con mallas antiácidas con doble puerta de acceso, para evitar el acceso posible de la chicharrea que transmite la enfermedad del HLB (o enfermedad de los citrus)”.Yaco Mazal, director de Horticultura, explicó que el objetivo de la cartera agraria es, “apoyar a los productores con financiamiento de la infraestructura para armar los invernáculos, para ello también articular con el Senasa y el Inta (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) para ver la posibilidad de conseguir plantines y material genético, de manera que esta gente tenga la forma de empezar de nuevo”.Mazal detalló que la propuesta puntual para los viveristas es “un crédito en el marco del programa Pro-Alimentos, con un tope de 80 mil pesos, un año de gracia y dos anualidades, pero se está analizando porque consideran que es corto el plazo y no se cumple con el ciclo productivo del plantín”.Los viveros que no reúnen los requisitos del Senasa se encuentran en Garuhapé, Montecarlo y Eldorado.En ese sentido el funcionario comentó que de acuerdo con el relevamiento “hay unas 39 mil plantas de citrus que no se pueden comercializar. Hasta el momento tres viveros fueron clausurados y destruidos por voluntad propia de los productores, quedan pendiente cinco, pero tenemos que seguir trabajando la articulación”.Uno de los relevamientos se llevó a cabo en la chacra de un productor que cuenta con alrededor de 300 hectáreas de citrus, el cual estaría en falta con la Resolución 930/2009 del Senasa “Que establece que las plantas tenés que producir bajo cubierta. Es decir, que todo material de propagación de cítricos, incluida la planta terminada, deberá producirse y mantenerse en viveros bajo cubierta, en instalaciones que cumplan con exigencias específicas”.Mazal reveló a PRIMERA EDICIÓN, que “de ocho productores que tenía el informe del Senasa oficial, tres ya fueron dados de baja en forma voluntaria, y quedan cinco productores con quienes estamos tratando de avanzar en la financiación. Y vamos a ver si en los próximos días vamos solucionando con ellos la problemática”.Marta es una de las viveristas de la región del Alto Paraná. La mujer comentó a este Diario que “con respecto al crédito, no tenemos todavía respuestas. Porque lo que se pedía por ejemplo era una extensión del plazo o que salgan más cuotas y eso todavía no nos han respondido”.Entre tanto aclaró que ella en particular, su chacra no ha sido intervenida. Teniendo en cuenta que “la chacra es una sola, es decir es un solo terreno, figura en nombre de mi suegro. Y en esa misma extensión está, el vivero de mi suegro y el nuestro, por ende el registro es uno solo”.De todas maneras recordó haber absorbido una multa en la temporada pasada, “por no haber tenido el establecimiento en regla, de acuerdo a lo que establece la resolución del Senasa. Porque recordemos que solicita que se produzca bajo cubierta en condiciones de seguridad, para que los insectos no tengan contacto con la planta y por lo tanto no se propague el HLB que tanto miedo causa en la citricultura.Entonces sería doble puerta de acceso y que en ese tramo, de una puerta a la otra, se realice una desinfección de la persona que entre al lugar. Que tenga una malla antiácida, como para que los insectos no ingresen, y en la parte de arriba como techo sería una cubierta de plástico, cosa que le entre sol a la planta”, detalló.Y tras estar informada de todo lo que se requiere en un vivero, también supo aplicar el sistema de riego acorde a lo que establece la Ley del organismo sanitario.





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