COLONIA DELICIA. El presidente de la Asociación Civil Cooperadora del hospital Padre Enrique de la localidad de Colonia Delicia (Mado), planteó la difícil situación por la que atraviesa el establecimiento sanitario desde hace varios años.Néstor Valdez manifestó que los prestadores de servicios no cobran desde 2011 y que el sábado el servicio de viandas a los pacientes fue cortado porque les deben pagos de seis meses. Los montos van desde los 2.400 hasta 5.000 pesos aproximadamente, alcanzando actualmente un total de 30.240 pesos, comentó Valdez, quien se mostró preocupado porque el 25 de octubre una de las prestadoras, Sonia Elizabeth Giménez, encargada de proveer las viandas al hospital, presentó una nota al director del nosocomio, Julio César Benítez, en la que deja constancia de la interrupción del servicio por la falta de pago.“Como ciudadanos de Colonia Mado, nos sentimos incómodos por esta situación de que los prestadores de servicios no están cobrando. Hay deudas viejas desde 2011 que no se están cobrando, por eso me siento preocupado y quiero que se destrabe esto”, señaló.Pocas camasEl hospital cuenta con apenas ocho camas para los 9.000 habitantes de Mado y además “se atienden pacientes de toda la zona incluso de Paraguay”. Cuenta con sólo tres profesionales de planta y tres más que concurren durante la semana.El hospital funciona desde hace quince años en Colonia Delicia, atendiendo también a una vasta población de Eldorado y de Lomas Valentina (República del Paraguay”. “Nosotros necesitamos que esto se destrabe o que nos digan qué decisión se va a tomar con el hospital”, insistió Valdez. Al extremo“Hace dos años que soy presidente de la cooperadora y venimos trabajando para mantener, pero con los eventos y actividades que hacemos a pulmón no llegamos a cubrir los gastos de vianda. Si no se llega a una solución con los prestadores, el hospital se va a cerrar por completo”, alertó. Valdez comentó que el director Benítez realizó los reclamos correspondientes, pero sin obtener respuestas. “En realidad esto se hizo con el Ministerio de Salud, donde dicen que están al día, pero no es así. Eso me preocupa, porque no hay vianda y pronto nos vamos a quedar sin lavandería. Los prestadores de servicios ya no aguantan más la situación”, recalcó. “Queremos que el Ministerio nos escuche y que se destrabe el pago para los prestadores para poder seguir funcionando, porque estamos en una situación límite que pone en riesgo la vida de las personas y el funcionamiento del hospital”, finalizó muy preocupado Valdez.





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