POSADAS. De la madrugada en la que Iván Andrés Mercol (22) recibió la agresión que acabó con su vida hasta hoy pasaron ocho años, seis meses y 30 días. Fue un camino con idas, venidas, postergaciones y pedidos de justicia. Todo eso terminará hoy, cuando desde las 9 la paradigmática causa finalmente tenga un fallo.Después de doce audiencias, el magistrado César Raúl Jiménez se sentará en el estrado pero ya no para escuchar a las partes. Hoy, viernes 17 de octubre de 2014, pasará a la historia como el día en el que Carlos Sebastián Ruiz (30) y Diego Ariel Cantallops Simonetto (29) serán encontrados inocentes o culpables por aquel triste episodio.Aunque se abstuvieron de declarar, en la primera jornada ambos pidieron la palabra para disculparse con la familia y los amigos de la víctima. Para algunos fue un acto sincero; para otros, una estrategia defensiva.Lo cierto es que como PRIMERA EDICIÓN relató a lo largo del último mes, el debate se inició el martes 16 de septiembre con una ronda de testigos que constó de 47 testimonios. Testigos presenciales, policías, “patovicas”, médicos de distintas ramas, amigos de Iván, amigos de los imputados y hasta los propios padres de la víctima desfilaron por el Salón de Usos Múltiples del Palacio de Justicia.Más allá de esas cuestiones, lo cierto es que por los parlantes se escucharon relatos en primera persona, testimonios conmovedores y contradicciones. Sobre todo, contradicciones. Entre los “patovicas” y los policías que actuaron en la escena “no se pusieron de acuerdo” a la hora de relatar los hechos.Para los defensores, esas discordancias no son más que prueba fiel de que los encargados de la seguridad del boliche intentaron ocultar lo que realmente sucedió a raíz de un mal proceder que le provocó las lesiones fatales a la víctima. Para la fiscalía, en cambio, más allá de algún caso en particular, no es más que el resultado lógico del paso de los años en la memoria.El jueves pasado, en el inicio de los alegatos, la fiscal Yolanda Mazal de Mass pidió el cambio de carátula de la causa, de “homicidio preterintencional” a “homicidio en riña”. Pidió seis años de prisión para Ruiz como autor de ese delito y dos para Cantallops como coautor.De entre las defensas, la primera en alegar fue la encabezada por el letrado Hugo Zapana, defensor de Ruiz, quien cuenta con la asistencia del doctor Ariel Belda Palomar. Los defensores solicitaron la absolución por legítima defensa y, subsidiariamente, la pena de un año de prisión en suspenso.Al otro día llegó el turno de los doctores José Luis Rey y Mónica Olivera, defensores de Cantallops, quienes también exigieron la absolución del joven por legítima defensa de un tercero.Será hoy entonces el día en que la causa comience a llegar a un punto final después de más de ocho años de espera en los que se registraron cinco postergaciones, nada más y nada menos.Mercol murió horas después de ser agredido por los imputados en el interior de un boliche de la avenida Corrientes de la capital provincial, el domingo 19 de marzo de 2006.En el expediente consta que Ruiz le aplicó dos golpes de puño y posteriormente Cantallops, en aparente defensa de su amigo, terminó el pleito golpeando con un elemento contundente en la cabeza a la víctima. En el debate se habló de una copa, pero también de una botella.Tras las múltiples interrupciones, Jiménez, titular del Juzgado Correccional y de Menores 2 de Posadas, finalmente tomó el caso y puso fecha al juicio, que finalizará hoy con la lectura del fallo. Los argumentos se leerán recién la semana próxima, cuando el caso Mercol finalmente ya tenga una resolución. Para la fiscal, Ruiz fue el autor del hechoEn su alegato, la fiscal dijo que Ruiz “sabía pegar” y que tenía un físico “que se logra con horas de gimnasio”.Al respecto, apuntó que “los golpes existieron y los peritos forenses fueron determinantes al expresar que estos impactos pueden ocasionar la rotura de vértebras”.Por eso, la funcionaria pidió el cambio de carátula a “homicidio en riña” y la pena de seis años para Ruiz como autor del hecho.Hugo Zapana y Ariel Belda Palomar, defensores de Ruiz, solicitaron en cambio la absolución en razón de que el imputado “nunca hizo artes marciales”, y entre otras cosas agregaron que “numerosos testigos mintieron descaradamente”, luego de apuntar a los “patovicas” del boliche. Cantallopsy una acusación más leveCon respecto a Cantallops, la semana pasada la fiscal pidió la pena de dos años por considerarlo “coautor” del delito de “homicidio en riña”.De él, Mazal de Mass dijo que “ni siquiera sabía pegar” y que por eso “se quebró una de sus manos cuando le asestó un golpe en la cabeza a Mercol con el dorso de la mano o una copa”.Sobre el pedido de disculpas de Cantallops, la fiscal destacó el arrepentimiento del joven: “Llegó a mostrar lágrimas en determinados pasajes del juicio”, sostuvo, y lo diferenció de Ruiz, al que caracterizó como de “actitud fría” e “impávida”.José Luis Rey y Mónica Olivera, defensores, pidieron la absolución de Cantallops por “legítima defensa de un tercero” y ante la falta de pruebas.





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