POSADAS. Para algunos, se trató de una estrategia. Para otros fue una muestra sincera de arrepentimiento. Opiniones divididas dejó la primera jornada del juicio por el crimen de Iván Andrés Mercol (22). Aunque se abstuvieron de declarar, Diego Ariel Cantallops Simonetto (29) y Carlos Sebastián Ruiz (30) solicitaron la palabra para pedirle disculpas a la familia del joven asesinado en un boliche posadeño.Fue ayer en el inicio del debate oral y público que se desarrollará hasta mediados de octubre en el Salón de Usos Múltiples del Palacio de Justicia, hasta donde los imputados llegaron para responder por el delito de “homicidio preterintencional” ante el magistrado César Jiménez, titular del Juzgado Correccional y de Menores 2. “Lamento mucho todo lo que pasó, soy papá, tengo una hija y estoy esperando un bebé. Muchas disculpas a la familia Mercol, sé que es irreparable. Esto fue una tragedia para ellos y para nosotros. Lo lamento mucho. Pensé estas palabras durante nueve años”, dijo Cantallops con la voz entrecortada. A menos de dos metros, en la primera hilera de sillas dispuestas para el público, los hermanos de Iván escuchaban atentos, sin emitir ningún gesto.Minutos después le llegó el turno a Ruiz. También se abstuvo y, al igual que Cantallops, solicitó la palabra para dirigirse a los Mercol. “Pido disculpas con una mano en el corazón a la familia y sus amigos por esa discusión que tuvimos y que llevó a una pelea. En ningún momento quise iniciarla y en todo momento traté de evitarla. Cuando me enteré de la muerte, mi vida dio un giro de 180 grados. Hace cuatro años me recibí de médico y acepté a Dios en mi corazón. Él me dio una mujer y una hija, que un día enfermó y entonces todo dejó de tener importancia. En ese momento pude entender el dolor de perder a un hijo. Entiendo a la familia Mercol y sus amigos, todas las acusaciones que hicieron contra mi persona”, sentenció Ruiz, quien pidió “llegar a una buena conclusión de todo esto con la ayuda de Dios”.Los hermanos Mercol nuevamente se mantuvieron en silencio, sin mostrar reacción alguna. Más tarde, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el papá de Iván aseguraría que esas disculpas no le resultaron sinceras (Ver “Todos hacen eso…”). ContradiccionesFueron esos los dos momentos más trascendentes de la primera jornada del esperado juicio, que se desarrolló ante casi un centenar de personas, entre amigos y familiares de la víctima y de los imputados, junto con un numeroso grupo de trabajadores de prensa.La audiencia se inició puntualmente, incluso minutos antes del horario previsto. A las 8.27 el juez Jiménez ocupó su lugar junto a uno de sus secretarios, el letrado César Kovalski, quien inmediatamente dio inicio a la lectura del relato del hecho, de la imputación sobre los acusados y de las pruebas que pesan sobre sus espaldas.Luego de esos trámites de rigor, alrededor de las 9.30 se declaró abierto el debate. Como marca la normativa, los imputados fueron invitados a declarar. Se abstuvieron y entonces Jiménez recordó que podrán hacerlo en cualquier momento del juicio.Ante esa situación, la fiscal Yolanda Esther Mazal de Mass pidió que se incorporen por lectura al acta de juicio las indagatorias realizadas a los acusados el jueves 23 de marzo de 2006 por parte de la instrucción de la causa. Entonces salieron a la luz las contradicciones entre los imputados. En aquella oportunidad, Cantallops había dicho que a la salida del local nocturno Mercol y Ruiz discutieron y que su compañero alcanzó a golpear a la víctima de un puñetazo. Después -reconoció aquella vez- fue él quien golpeó a la víctima y hasta le partió una copa de vidrio en la cabeza al intentar defender a su amigo.La indagatoria de Ruiz tiene algunos puntos similares, aunque en su momento el ahora médico dijo que Cantallops los quiso separar y que entonces Mercol peleó con su compañero, acusándolo indirectamente de lo que sucedió. Una probable declaración de los imputados ahora, ocho años después, podría aportar luz al episodio. La cuestión médicaMinutos antes de las 10.30 comenzó la ronda de testigos. La doctora Miriam Lojewski, médica policial de la Policía de Misiones, fue la primera en la lista de 67 personas que deberán presentarse a declarar ante la Justicia.La profesional de la salud contó que examinó a Iván Mercol alrededor de las 10 de aquel domingo 19 de marzo de 2006 en una clínica privada y recordó que a esa hora el joven ya no tenía respuesta neurológica. Más tarde, alrededor de las 17.30, se produciría el deceso de la víctima.“Hubo una lesión contusa importante, la cabeza del joven fue rotada o traccionada”, sintetizó Lojewski sobre lo que pudo observar en aquel momento. Entonces, la defensa de Ruiz, a cargo del letrado Hugo Zapana, indagó sobre otras hipótesis en relación al hecho, como que quizás el guardia de seguridad que tomó a la víctima para separarlo pudo haber causado un daño irreversible en la cervical del joven.La deposición de la médica policial acabó cerca de las 11.15. Luego de un cuarto intermedio fue el turno del médico forense Juan Galuppo, jefe de la Morgue Judicial de Posadas. El profesional dio detalles sobre las lesiones que presentó la víctima y que le provocaron la muerte. Habló de luxación de vértebras, lo que le provocó lesiones vasculares sin fracturas óseas. A pedido de los defensores, admitió también que factores como el alcohol o golpes previos pudieron haber incidido en el desenlace fatal.Después fue el momento de ahondar en las múltiples hipótesis que le suman complejidad al caso, en relación a los detalles de la agresión, la autoría del golpe fatal y otros factores de incidencia. Al respecto, Galuppo hasta ejemplificó con la fiscal Mazal sobre una de las “tomas” utilizadas por los “patovicas” en situaciones similares.Tras la primera jornada, alrededor de las 12.15 Jiménez llamó a un cuarto intermedio hasta hoy a las 8.30, cuando las audiencias se reinicien y el caso Mercol vuelva a ventilarse en juicio, como su familia le exigía a la Justicia desde hace más de ocho años y luego de cuatro postergaciones. “Todos hacen eso en juicio, no fue sincero en absoluto”Sin poder ingresar a la sala de audiencias debido a que junto a su mujer serán llamados como testigos en la causa -recién podrán ingresar como asistentes despu&ea
cute;s de declarar-, Mauricio Mercol aguardó ayer por la mañana con expectativa el final de la primera jornada de debate en inmediaciones al SUM del Palacio de Justicia.No obstante, eso no lo privó de conocer cuál era la situación dentro de ese salón. Y en diálogo con PRIMERA EDICIÓN se refirió al pedido de disculpas de Ruiz y Cantallops.“Pedir perdón y conmoverse ahí (por el juicio) es una cosa que hacen todas las personas acusadas de homicidio, es algo de rigor, para mí no fue sincero en absoluto. Pidieron disculpas porque es una cuestión de compromiso ante el juez y la sociedad, lo que además los da como confesos del hecho”, apuntó Mercol, quien reiteró el pedido de que los acusados reciban una condena.




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