POSADAS. Un gigante crece, respira, estira sus raíces en todas direcciones. El gomero es un ícono de la Escuela 219 y por eso quieren rendirle homenaje. En la semana del árbol, la propuesta de la institución que ya cumplió 81 años de funcionamiento en el gran predio de Tambor de Tacuarí y Aguado es ponerle un nombre al gran gomero.“Los niños de cada grado fueron proponiendo distintos nombres y el viernes pasado, se votaron. Quedó uno por grado”, explicó la directora de la escuela, Graciela Martínez. “Hemos invitado a los exalumnos a enviarnos su propuesta”, agregó Cristina Garda, vicedirectora. Entre las iniciativas, estaban nombres como “El cómplice”, “El árbol de los recuerdos” o “Granostal” (que surge de combinar las palabras gran y nostalgia, que sienten los egresados de hace varios años). Es que el ejemplar que supera los 70 años de vida fue testigo de charlas en los recreos, juegos, talleres e incluso clases al aire libre de varias generaciones de alumnos y docentes.En su página de Facebook (Escuela Provincial Nº 219 “La Picada”) dieron a conocer los nombres finalistas. Los de 3ºB no dudaron: eligieron “Romero”, para homenajear al arquero de la Selección de Fútbol, oriundo de Bernardo de Irigoyen. Otras propuestas son “Don Gomero”, “El árbol de la Amistad”, “Gulliver”, “Je cape” (amigo en guaraní), “Gomi”, “Fénix”, “Gigante”, “El Patriarca” y “Guardián de los secretos”, entre otros.Compromiso ambientalLa propuesta de bautizar al gomero de gran tamaño no es casual. La Escuela 219 hace tiempo que se define como institución comprometida con el medio ambiente y desarrolla numerosos proyectos relacionados con su cuidado.Uno de ellos es la participación en “Ambiente solidario”, el programa iniciado hace varios años por la Municipalidad de Posadas. En el mismo las más de 30 escuelas paricipantes recolectan papeles y cartones, plásticos de todo tipo y tapitas de gaseosa. Los guardan en un depósito de la escuela y cuando reúnen varios kilos los venden al acopiador que pasa a retirarlos.“Los chicos de 6º y 7º son los encargados de pasar por los cursos a buscar lo que traen los chicos cada día. Las familias colaboran bastante, y en los barrios también, como Yacyretá y Los Pinos -que quedan a pocas cuadras”, explicó a PRIMERA EDICIÓN Alicia Esquivel, quien junto a Garda coordinan las actividades de este proyecto.“Con lo que obtenemos de la venta de los plásticos y papeles compramos elementos necesarios para la escuela, como por ejemplo un ventilador de techo para uno de los salones, elementos de limpieza, entre otros”, dijo Garda.Patrulla Verde en acciónLos días de sol son ideales para realizar los operativos de la patrulla verde. El objetivo: limpiar el patio de la escuela; el equipo: estudiantes de 7º; elementos necesarios: rastrillo, bolsas, guantes y muchas ganas.En pocos minutos, los jóvenes logran organizarse, arman un montón de hojarasca y ramas y las juntan en una bolsa. “Queremos que nuestra escuela esté limpia”, señalan Tobías (12), Matías (13) y Diego (12). Los jóvenes tomaron estas actividades como experiencia de campo para su trabajo en la feria de ciencias escolar realizada el mes pasado. El trabajo se denominó “Cómo se eliminan los residuos”. Otra de las basuras que combaten en los recreos o momentos libres son los chicles. “Le pedimos la espátula a la maestra y raspamos todos los chicles que quedan en el piso. Les decimos a nuestros compañeros que no tiren porque los pájaros los tragan y se mueren”, señaló Tobías.Gimnasia con objetos recicladosAmbiente sano y cuerpo sano sería el lema que sintetiza otra actividad tradicional de la 219: las jornadas de educación física. Este año se realizará del 15 al 19 de septiembre. Cada grupo de chicos y chicas, con ayuda de sus profesores crean un esquema, es decir una coreografía donde muestran su destreza en los movimientos de gimnasia aeróbica y capacidad de coordinación grupal. Incorporan un elemento que se debe fabricar con material reciclado: botellas de gaseosa forradas, porras fabricadas con papel y manguito de papel higiénico, carteles con cajas de cartón forradas, entre otras ideas.Taller de lectura bajo las azaleasCon solo pasar frente a la escuela se puede disfrutar de los atributos de sus árboles y plantas. Anticipando la primavera, la azalea está florecida y esto redobla el placer de sentarse a leer junto a esta planta. Para facilitar esas prácticas, los docentes solicitaron a la Municipalidad de Posadas unos banquitos de hormigón. “Donde están las azaleas, antes se quemaba basura. Entonces nuestra decisión fue cambiar y darle un uso mejor a ese espacio y ahora hacemos talleres de lectura, los chicos se sientan y leen. También en los recreos se reúnen ahí”, explicó Esquivel, sobre este proceso de resignificación positiva de los espacios. La intención es clara: la educación ambiental, ese cambio de actitud que buscan lograr en los niños y sus familias lo construyen concientemente en la práctica de cada día.




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