POSADAS. Hoy comenzará en el anexo de la Legislatura misionera el análisis del proyecto de presupuesto para 2015, el último año de la gestión de Maurice Closs en el Ejecutivo misionero. Antes de que los legisladores tomen contacto con los principales miembros del gabinete renovador, el pedido de fondos realizado por el saliente mandatario sigue sembrando sospechas.Al momento de analizarse el presupuesto del Ministerio de Hacienda -ahora manejado por el contador clossista Adolfo Safrán- aparecen en la nomenclatura presupuestaria distintas partidas dispersas en las numerosas páginas del proyecto de ley que, sumadas, encienden una luz de alerta sobre el financiamiento que todos los misioneros -a través del pago de tributos- deberán hacer para solventar las cada vez más numerosas empresas del Estado.Pero entre esas empresas se destaca una, no precisamente por su buena situación financiera ni por su buena administración: la deficitaria Electricidad de Misiones Sociedad Anónima (Emsa) tiene previsto recibir como salvataje del principal accionista (el Estado misionero) unos 194.740.000 pesos durante 2015, cifra que puede ser ampliada, ya que se prevé que la mayoría oficialista renueve los superpoderes al Gobernador que le permiten hacer y deshacer lo que los diputados votan para cada organismo.Casi 200 millones de pesos para un año electoral, donde la actividad proselitista de los renovadores eléctricos encabezados por Julio Héctor “Cachilo” Rodríguez es intensa, multiplica las sospechas sobre el preparativo que el Gobierno planifica para una de las cajas más importantes que tiene sin muchos controles del gasto.Pero Emsa es sólo una de las empresas a las que la gestión Closs proyecta asistir con “salvatajes” para hacer frente a gastos y más gastos. A ellas se suma Marandú Comunicaciones SE, que dirige otro ultra clossista: Enrique Gross. En principio, se le destinarían recursos para “solventar gastos corrientes” por unos 20 millones de pesos. También está Aguas Misioneras SE (Amse), a cargo del exdiputado rovirista Jorge Galeano, para la cual se pidieron 32.240.000 pesos para financiar “erogaciones corrientes” y 9.360.000 para “inversión financiera”. Y para el Iplyc Confort Créditos y Servicios, que preside Eduardo “Balero” Torres, el Gobierno pidió 19,5 millones de pesos para financiar “erogaciones corrientes” y otros seis millones para “inversión financiera”. En el artículo 16 del proyecto elevado a los diputados, Closs pidió facultades para crear más empresas con participación del Estado, tal como creó las mencionadas que -lejos de financiarse por sí solas- deben contar con el “salvataje” de las rentas generales, en base a una dura presión fiscal que ahoga a los contribuyentes, permitiendo la ampliación del gasto en las sociedades del Estado.70 millones másCabe recordar que ya con el presupuesto de 2014, el clossista Sergio “Pity” Ferreyra pidió 124 millones de pesos a los diputados. Aunque habló de un plan de retiros voluntarios para reducir costos, lo cierto es que Emsa siguió incorporando recursos humanos y no precisamente para las áreas de trabajo directo para los usuarios, sino para favores políticos que terminan pagando todos los misioneros. El último ejemplo es la incorporación del echado presidente de Vialidad Provincial, Julio César Duarte, quien no quedó desempleado y ahora es parte del directorio de Emsa. Para todo tipo de gastoPor una cuestión legal, el Gobierno provincial remite a Emsa millonarios recursos bajo la denominación de “Aportes de Capital”. Con ello, la deficitaria empresa eléctrica tenía menos margen de acción. Por eso, para abrir las posibilidades de gasto de los casi 200 millones de 2015, Maurice Closs pidió que uno de sus discípulos (Sergio Ferreyra) pueda destinar los fondos a “atención de pasivos originados por la compra de energía, pago a proveedores y prioritariamente la cancelación de obligaciones que surjan del acuerdo por deudas con el personal; y el pago de deudas previsionales e impositivas”.





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