AL – QOSH, Irak (AFP-NA). Las fuerzas kurdas, apoyadas por la aviación estadounidense, arrebataron ayer la represa más importante de Irak a los yihadistas del Estado Islámico (EI), quienes a su vez se enfrentan a tribus sunitas en el oeste del país.Irak está sumido en el caos desde que los yihadistas sunitas lanzaron una ofensiva el 9 de junio al norte de Bagdad, que se extendió a principios de agosto a las localidades próximas a la región autónoma del Kurdistán.Los combatientes del EI, que se apoderaron de amplias zonas en el norte, oeste y este de Irak frente a un ejército en desbandada, se hicieron con el control el 7 de agosto de la represa de Mosul, que abastece de agua y electricidad a la mayor parte de la región.Tras un primer ataque el sábado contra el EI, los peshmergas -combatientes kurdos-, con apoyo de la aviación estadounidense y del ejército iraquí, lograron retomar el domingo el control de la represa después de una jornada de enfrentamientos, según un oficial kurdo y responsables de dos partidos políticos.Kawa Jatari, un responsable kurdo, había afirmado anteriormente que los peshmergas se dirigían a la localidad de Tal Kayf (a unos 100 kilómetros al este), en manos yihadistas, aunque la carretera estaba “llena de bombas”.Tras el lanzamiento de la ofensiva de los yihadistas, las fuerzas kurdas se hicieron con el control de varias zonas del norte del país abandonadas por las fuerzas iraquíes y lanzaron a principios de julio un proyecto de referéndum de independencia del Kurdistán.No obstante, este proyecto recibió un jarro de agua fría por parte del jefe de la diplomacia alemán, Fran-Walter Steinmeier, quien se mostró contrario a “un estado independiente de los kurdos” para no desestabilizar más el país.A su regreso de una visita en Irak, Steinmeier consideró además que “la formación de un nuevo gobierno en Bagdad bajo la batuta del primer ministro (Haidar) al Abadi (…) puede ser la última oportunidad para la unidad del Estado iraquí”.OfensivaEn la provincia de Al Anbar, al oeste de Bagdad y de mayoría sunita, una coalición de más de una veintena de tribus apoyada por las fuerzas de seguridad continuaba una ofensiva lanzada el viernes contra los yihadistas, que controlan numerosos sectores de esta región.Según el comandante de policía, Ahmed Sadag, estos combatientes expulsaron a los yihadistas de zonas bajo su control al oeste de Ramadi, la capital provincial, y los combates continuaban en otras zonas.Los yihadistas entraron el viernes en la localidad de Kocho, al suroeste de Mosul, donde mataron a unas ochenta personas, en su mayoría yazidíes, indicó el responsable iraquí Hoshyar Zebari, quien denunció una “masacre”.




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