POSADAS. Diez días de angustia y de espera se cumplen para los tareferos que continúan acampando frente al edificio de la Administración Nacional de Seguridad Social (Anses) sobre la calle 3 de Febrero de la capital provincial, mientras la falta de respuestas significa para ellos “la visible impunidad con la que se manejan los grandes organismos y la Justicia argentina”.Hasta la carpa de los tareferos han llegado durante los diez días decenas de personas solidarizándose con la causa, para acompañar ya sea con asistencia médica, con víveres y, por qué no, asistencia emocional, a un sector que históricamente se ha sentido manoseado en el reconocimiento de su trabajo como cosechadores de una de las producciones primarias de la provincia, como lo es la yerba mate. Los salarios descontadosEllos reclaman el pago de sus salarios. Aquéllos que la Anses les ha descontado en diferentes proporciones durante los últimos años y que la Justicia ha considerado como una medida insólita, por lo que ha fallado en al menos dos oportunidades a favor de los damnificados. De todas maneras, hay una expectativa importante en el sector, ya que para el miércoles está prevista una reunión con Rodrigo Ruete, secretario general de la Anses a nivel nacional, que llegará para dialogar con los trabajadores rurales y buscar una salida a esta situación, donde ya no hay instancia que agotar, más que el abono de los salarios a los tareferos que fueron favorecidos por los fallos. Juan Maidana, dirigente del Sindicato de Tareferos, es uno de los que comenzó con la medida extrema de una huelga de hambre en la carpa montada en la vereda de la Anses. “Si hay alguna solución que nos digan pronto, que no estiren más, porque llegamos a esta medida extrema y en esta causa ha muerto más de un tarefero en la lucha. El organismo (por la Anses) sabe que esto es así y saben quiénes ya no están más hoy con nosotros para luchar por nuestros derechos”, dijo el trabajador.




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