POSADAS. En una repetida demostración de tozudez política, la Renovación en el Concejo Deliberante local, con el repetido apoyo de un edil “opositor”, desoyó advertencias y cuestionamientos al sancionar tres normas fuertemente resistidas por la oposición. Una de ellas, superponiéndose a otra anterior y que recientemente fuera consolidada en el Digesto Jurídico Municipal que el mismo cuerpo elaboró a lo largo de 2013.Esta última se trata de la ordenanza que regula la contratación en la administración municipal de personas discapacitadas, pese a que la disposición anterior es superadora de la ayer sancionada, según la opinión del camionero Alejandro Velázquez. De nada valieron las múltiples objeciones provenientes de este concejal y los restantes ediles opositores presentes que reclamaron, sin fortuna, la vuelta a comisión del expediente.Obediencia debidaCon el apoyo obediente del puertista Daniel Amarilla, idéntica suerte corrieron los cuestionamientos a otros dos dictámenes referidos a la institución del taller “Joven conductor” y de creación del programa “Posadas compra a Misiones”. Este último, destinado a fomentar las compras de los posadeños en el Mercado Concentrador y que en principio proponía desembozadamente la creación de un servicio regular de transporte público desde los barrios hacia aquél.Aun corregido, en opinión de los radicales Pablo Velázquez y Martín Arjol, del sindicalista Alejandro Velázquez, del “positivo” Gabriel Nielsen y de Rolando Rubleski, ese propósito se mantenía soterrado dentro del texto de la norma, ya que se le otorgaba facultades a la Comisión encargada de regularlo para establecer mecanismos de “accesibilidad” para quienes quisieran concurrir al Mercado Concentrador. La sospecha expuesta por los opositores es que se tratase de un negocio solapado, creando -en abierta contradicción a las normas vigentes- un servicio de transporte público paralelo al existente y regulado por la ordenanza 1.600.Muy extenso debateDesde poco antes de las 9.30 hasta pasadas las 15.30, con varios cuartos intermedios, se extendió un debate donde volvió a sobresalir la insistencia oficialista para aprobar, sin mayores cuestionamientos, los dictámenes contenidos en el orden del día. Al punto de que la presidenta Magdalena Solari (FR) defendió firmemente la labor en comisión y consideró “una falta de confianza” hacia éstas cualquier planteo que trate de modificar lo allí suscrito. Olvidó, por supuesto, que en todas ellas -salvo la de Mercosur e Integración Regional- la mayoría es controlada por la Renovación y muchos de los dictámenes suelen tratarse por fuera de éstas o terminar firmándose con posterioridad en despachos y pasillos.Este criterio quedó en mayor evidencia cuando se debatieron dos dictámenes de comunicación remitiéndose al Departamento Ejecutivo Municipal (DEM) sendas listas con pedidos varios -de los propios concejales o vecinos- para la colocación de reductores de velocidad o instalación de semáforos en diferentes avenidas y calles de la ciudad. Por supuesto, cediendo la responsabilidad del cuerpo y dejando a criterio de la Intendencia su definición y sin una determinación previa de prioridades y necesidades.




Discussion about this post