WANDA. El sueño de toda familia es tener un techo propio. Desde 2010, en esta localidad, la Fundación Sagrada Familia fue convocada por la empresa Alto Paraná (APSA) para llevar a cabo un proyecto de transferencia de 220 viviendas que ocupaban obreros de la firma a otras tantas familias que no contaban con su casa propia, sean o no empleados de la compañía forestal. La gestión se realizó con éxito y más de 200 familias festejaron poder cumplir el sueño de la casa propia: “En nuestra vida nos hemos mudado como siete veces, por eso ya guardábamos las cajas para la próxima. Lo primero que hicimos después de venir de la escribanía fue tirar todas las cajas de mudanza”, contó Daniel Majaz, vecino del flamante barrio.Soluciones habitacionalesEl proyecto nació de la necesidad de solucionar un problema habitacional que surgió cuando se creó la planta de Alto Paraná, hace 30 años. En ese momento, la empresa construyó 220 viviendas para captar empleados. Con el tiempo, esta idea empezó a perder su peso estratégico: Alto Paraná detectó que las casas comenzaban a perder valor, que había unidades desocupadas, ocupaciones irregulares y familias que ya no trabajaban en la empresa y que aún utilizaban la vivienda.Al notar ese escenario, se convocó a la Fundación Sagrada Familia, que trabajó articuladamente con Fundación Cambio Democrático y la Municipalidad de Wanda para comenzar la gestión de las 220 casas. “Nosotros estimamos que en nuestra población hay 4.000 casas, así que si son 200 estamos hablando del 5% de las casas”, aclaró Jorge Frowein, intendente de Wanda.Durante los cuatro años de trabajo, además de la transferencia de viviendas, se realizaron obras en el barrio, como la puesta en valor de la red de gas y de agua. Además, se realizó una comisión vecinal, donde los vecinos deciden en asamblea los pasos que dará el barrio. Allí mismo se votó cambiar el servicio de seguridad, por ejemplo. “Este es un proyecto inclusivo que propuso desde el principio que todos los habitantes de la comunidad tuvieran la posibilidad de convertirse en propietarios, y como tales, tomar sus propias decisiones”, explicó María José Gómez Iza, trabajadora social y una de las referente del proyecto en Fundación Sagrada Familia.Un trabajo que continuaráEl trabajo de Fundación Sagrada Familia en Misiones no termina aquí, sino que se abrió una puerta para continuar y profundizar las labores en la región, anunciaron desde la organización. En principio será a través de los microcréditos grupales con garantía solidaria que Sagrada Familia desarrolla desde hace 20 años en la provincia de Buenos Aires, y que ya puso en marcha en Wanda para la construcción y mejora de viviendas. “Con este proyecto en una provincia nueva para nosotros, con una cultura diferente y un contexto complejo por la multiplicidad de actores, intereses y emociones, reforzamos nuestra capacidad de innovar. Este acierto nos da la fortaleza para continuar desarrollando proyectos en Misiones, este fue sólo el primer paso”, aseguró Alejandro Besuschio, director ejecutivo de la Fundación la presentación del cierre de las entregas de las viviendas.





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